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6 de agosto de 2020

 

    Finalmente, y tras años de pasear por festivales pero no tener estrenos

    comerciales fuera de Rusia, Natalia Oreiro ha lanzado en Netflix "Nasha

    Natasha", que el también charrúa Martín Sastre (quien la dirigió en

    "Miss Tacuarembó"), realizó durante su gira por Rusia en 2014. Este

    documental, un viaje íntimo y personal sobre la profunda conexión de

    Oreiro con el antiguo imperio de los zares, se encuentra disponible

    desde este jueves en la plataforma de internet, y por ello nuestro

    compañero Rolando Gallego habló con la actriz y cantante para

    EscribiendoCine.

 

    - ¿Cómo se vive el estreno de este documental?

    Tengo algunas sensaciones encontradas, porque sinceramente cuando surgió

    la posibilidad nunca pensé que efectivamente esto se iba a mostrar. Sin

    el tipo de vínculo que tengo con Martín Sastre no podría haberse hecho.

    Nos conocimos hace años en un cumpleaños mío, él era parte de Movimiento

    Sexy, un grupo de artistas uruguayos, ahí nos conocimos, estaba con Dani

    Umpi. La instalación que hicieron tenía que ver conmigo, me dieron el

    manuscrito de "Miss Tacuarembó" y me dijeron que íbamos a hacer la

    película. No lo leí, años después en una librería vi un librito violeta

    y era "Miss Tacuarembó", lo compré, lo leí y lo llamé a Martín y le dije

    que tenía razón, que era un peliculón y que lo íbamos a hacer. Por

    trabajo viajé a España, y empezamos a gestionar la película. Nos hicimos

    amigos, encontramos muchos puntos en común, de similitud, encuentro, nos

    gusta la misma música, las mismas películas, somos de la misma época, él

    tiene abuelos rusos. Yo tengo un vínculo con Rusia que no sé cómo

    expresar, es algo emocional, es un sentimiento, recíproco, y cada vez

    que viajo llevo a alguien conocido, de mi círculo más cercano, amigos,

    vínculos, Ricardo (Mollo), Atahualpa, incluso viví allá haciendo una

    serie en ruso, pero para mí hacer la gira era especial, porque era la

    primera vez que iba a atravesar todo el país arriba del transiberiano.

    Tengo algo de fijación con los trenes, sentía que iba a ser algo

    especial, iba a tocar en lugares donde nunca había estado, en lugares en

    donde ni siquiera hay espacio para hacerlo, y toqué en circos, porque no

    hay teatros, y el circo era como el espacio más formal para hacerlo por

    ejemplo, y hablé con Martín para registrar esto, pero si hubiera tenido

    conciencia que se iba a estrenar tal vez no lo hubiese hecho, quizás

    Martín tenía otra idea, pero yo pensaba ¿a quién le puede interesar ver

    esto?...

 

    - A todos Natalia, a todos…

    (Risas) Yo estoy acostumbrada a interpretar a personajes, en series, y

    películas, me apasiona eso "hacer de otro, no hacer de mí", e incluso

    soy reacia a las redes sociales y por eso recién hace 15 días me abrí

    Instagram para mostrar cosas de la película, y otros proyectos, siempre

    pensé que a nadie le interesaría el proyecto y a mí no me interesaba

    mostrarlo, y por esa certeza, de no mostrarlo, y creyendo que lo

    compartiría con Atahualpa y sus hijos para que vean a su abuela loca

    haciendo cosas. Porque Martín es amigo ayudó a abrirme y mostrar cosas.

 

    - Él me dijo que por momentos no sabían qué filmar y qué no por la relación…

    Claro, porque no queríamos a hacer un reality, y la idea era estar

    juntos, recuerdo cuando a las dos de la mañana del día donde tocaba en

    Moscú, donde iba a ser el show más fuerte, donde iba a venir la crítica,

    y yo no podía ni dormir me puse a coser lentejuelas que se habían

    saltado y lo llamé a Martín y le pregunté "qué hacés" y le dije

    "venite". También hay otro momento muy yo, cuando volví a la casa de mi

    abuela, cierro los ojos y soy eso, al regreso de España, todo lo que

    viví ahí, el desarraigo siempre fue un tema en mi vida, siempre fui la

    nueva, y de chica fue una prueba muy grande, aun siendo yo muy sociable.

    Al regreso de España, donde no teníamos dónde vivir, fuimos a lo de mi

    abuela, que fue para mí el momento más feliz de mi vida, que vivía en la

    falda del cerro de Montevideo, yo volvía de la escuela, iba a la Escuela

    30 Pública del Cerro, y me iba a la fortaleza del Cerro a jugar sola o

    con amigas, en el galpón me disfrazaba con la ropa de mi tía y jugaba.

 

    - ¿No había vuelto ahí?

    No, falleció cuando yo tenía 18 años y recién había llegado a Argentina.

    El galpón era mi camarín, mi abuelo escuchaba tangos, y me encanta el

    tango porque mi abuelo José ponía tangos y me los sé todos por él, mi

    tía me introducía en otra música, me regaló un casette de The Beatles,

    tenía 10 años, me hablaban de política, de otras cosas. Esa era mi

    esencia y creo que Martín pudo capturarla, eso del inicio, del retorno,

    emocionalmente. Martín estuvo trabajando muchísimos años en el

    documental, hicimos un WIP en el Festival de Moscú, porque en una

    película tenés una estructura para filmar, pero en el documental está

    abierto, tenés un papiro para trazar una línea de vida, distintos ejes,

    y un poco creo que el vínculo de amor que tenemos con los rusos es como

    lo que te marca en la infancia. Martín vino muchas veces con varios

    cortes, y yo el último no lo ví, se lo pasé a Ricardo, él lo vio, le

    encantó y ahí le dije a Martín dale para adelante, no necesito yo verlo,

    supuestamente lo veré cuando se estrene o no.

 

    - Más allá del vínculo que tiene con Martín, ¿dudó en algún momento de

    acabar y mostrar la película?

    Fue muy extraño, es un poco lo que te digo, creo que no era consciente

    que se iba a estrenar y menos Netflix en todo el mundo, tal vez pensaba

    que era algo más personal, para mis nietos, seguía con mi propia

    vorágine y no me detenía a pensar que se iba a estrenar, entonces está

    bien, y por eso no fui reticente a mostrar y compartir el nacimiento de

    Atahualpa, dándole la teta en el sanatorio, el casamiento con Ricardo,

    bailo embarazada, creo que está bien, o no lo sé, no tengo una respuesta.

 

    - La película trasciende todo, muestra su vínculo con Rusia,

    inexplicable, pero también su camino hacia la concreción de los sueños…

    Sino terminaba siendo una publicidad de mi trabajo, no sé si hubiera

    valido la pena hacer eso, me cuesta abrirme. Yo creo, es lo que me pasa

    a mí, no creo que esté mal o bien, creo que los actores cuanto menos nos

    mostremos en lo personal más relevancia tiene la composición de un

    personaje, con todo lo que a mí me costó interpretar a Gilda, un

    personaje que debía despegarse de mi recorrido propio musical. Si la

    gente iba al cine y me veía a mí y no a Gilda, era un peligro. Creo que

    la gente tiene cierta simpatía con el actor o actriz, y eso ayuda para

    que veas la película, pero lo más importante es lo que se está contando

    y la mirada del director, y te lo digo yo que empecé a los 12 años y

    supe que mostrar era contraproducente a lo que hacía, y aun sabiendo que

    los personajes tienen mucho de uno, uno trata de esconderse detrás. Con

    "Nasha Natasha" sé que es algo que también sienten muchas personas de

    Rusia, y acercar la posibilidad de concretar sueños. De chica yo también

    sentí eso, y en el recorrido hubo trabas y piedras, pero fue una vida

    muy común, genuina, real, es lo que siento.

 

    - Tiene pendiente de estreno tres películas ¿cómo espera ese momento?

    Es muy raro, y es mundial. Nuestro rubro es el último que va a volver.

    Tengo tres películas pendiente de estreno, de hecho una de ellas, "La

    noche mágica", de Gastón Portal, con Diego Peretti, Esteban Bigliardi y

    Pablo Rago, se iba a estrenar en marzo, después tengo "Las Rojas", de

    Matías Lucchesi, con Mercedes Morán, y tengo un participación en "Hoy se

    arregla el mundo", de Ariel Winograd, con Leonardo Sbaraglia. Iba a

    rodar "Santa Evita", con Rodrigo García, pero ya se pasó a marzo del año

    próximo, los libros son muy buenos, la novela ya es muy buena.. Tengo

    ganas de volver a trabajar, pero no se sabe cuándo ni cuando estos

    estrenos se harán, si por cine o en plataformas.

 

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