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26 de mayo de 2016

Toda una universidad y su institución médica han confirmado los previos

conocimientos en torno a la relación entre tener un perro como mascota

en casa y el bienestar familiar, especialmente en los niños, cuenta

EsDiario.

 

Dicen los expertos que convivir con un animal de compañía estimula la

hormona del bienestar, la misma que establece lazos de unión entre las

madres y sus hijos.

 

Para el grupo de expertos de la institución médica Johns Hopkins en

Estados Unidos, convivir con un animal de compañía a tiempo total o

parcial es una de las mejores decisiones que podemos tomar. Nuestra

salud física y emocional nos lo agradecerá, porque está demostrado que

aportan beneficios inmediatos. De hecho son muchos los psicólogos que

recomiendan a sus pacientes pasar tiempo con animales para volver a

recuperar habilidades personales perdidas. En este sentido, adoptar un

animal de compañía es una magnífica inversión:

 

1. Los niños que viven con perros y gatos desarrollan un sistema

inmunológico más fuerte y resistente contra las alergias de todo tipo.

 

2. En los adultos, tener perro disminuye la hormona del estrés llamada

cortisol que causa enfermedades cardiovasculares y de presión alta. Tal

es su efecto calmante, que en casos de estrés postraumático ayudan a un

84% de los pacientes a reducir el consumo de medicinas.

 

3. Aumenta la actividad física de la persona que se hace cargo del

animal. Si hablamos de un perro, supone tener que salir a la calle, dar

varios paseos de unos 15 minutos al día y, por lo tanto, de hacer

ejercicio, lo que nos va a ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares.

 

4. Tener una mascota nos asegura estar siempre acompañados, una

situación favorable para aquellas personas que viven solas o que son

propensas a la depresión. Hacerse cargo de un animal da motivos para

levantarse por las mañanas, precisamente lo que necesitan las personas

con esta enfermedad: sentirse útiles y responsables.

 

5. Las mascotas ejercen de catalizadores sociales, porque consiguen

reunir en un mismo tiempo y lugar a personas que comparten el interés

por los animales y, además, ayudan a estructurar el tiempo en función de

la rutina y los cuidados que necesitan. Pueden convertirse en una buena

manera de conocer nuevos amigos si nuestro carácter es tímido.

 

6. Ayudan a los niños a desarrollar el sentido de la responsabilidad y a

expresar emociones como el cariño o el apego.

 

7. Además de todos estos beneficios, los animales de compañía siempre

han sido los mejores compañeros de vida para las personas invidentes o

que tienen algún tipo de discapacidad. Los últimos avances han

conseguido que los perros adiestrados por profesionales de la salud sean

capaces de detectar síntomas como una bajada de azúcar, convulsiones o

incluso cáncer.

 

Tener en casa una mascota supone asumir una gran responsabilidad y un

coste económico y de atención por parte de las personas que la cuidan.

Hay que valorar bien qué tipo de animal se adapta a las necesidades de

 

cada familia antes de lanzarse a adoptar una.