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31 de octubre de 2016

Los españoles Alberto Vázquez y Pedro Rivero siguen paseando por

festivales su largometraje animado "Psiconautas, los niños olvidados".

Esta cinta, que se hizo acreedora de diversos premios, disfruta de una

reciente nominación por parte de la Academia del Cine Europea al premio

a la mejor película de animación, y suena para optar en casa al Goya,

premio que ya obtuvieron en el pasado. Inspirada en la novela gráfica

del mismo título de Alberto Vázquez y dirigida a un público joven y

adulto cuenta una historia con un fuerte contenido social sirviéndose de

las características de la animación infantil. NOTICINE.com habló con

ellos en las horas finales de la Seminci.

 

- Primero fue una novela gráfica, después vino el corto y ahora el

largometraje. ¿Fue a partir de la repercusión que tuvo el corto que

decidieron hacer el largometraje o es una idea que ya tenían previamente?

Alberto Vázquez: Primero fue un comic y tres o cuatro años después,

Pedro, que es guionista y productor y además le gustó la historia, se

puso en contacto conmigo con la idea de hacer una película. Sabíamos de

la dificultad para poder financiarla y decidimos ir paso a paso. En

lugar de hacer pruebas de animación para venderlas por ahí, decidimos

hacer un cortometraje. Por otra parte nos encantan los cortos, nos

parecen un medio en si mismo y nos gustaba la idea de tener un trabajo

terminado. Después vino el Goya pero a pesar de ello pasaron unos años

más hasta que la cosa cristalizó en la película.

 

- En la historia que cuentan en su película, junto a la catástrofe

ecológica que acontece, aparece otra catástrofe moral y de valores que

parece afectar a la mayoría de los personajes. ¿Que características de

la animación les parecieron adecuadas para contar una historia de esta

índole?

Pedro Rivero: El trabajo con este tipo de personajes, animalitos con una

estética infantil, suscita una mayor empatía. Son personajes bonitos que

transmiten pureza.

AV: Son personajes universales, icónicos, no tienen tiempo ni lugar. Si

ven nuestra película no saben de dónde es. No se puede ubicar de dónde

es esa estética y eso es interesante.

 

- ¿Qué perspectivas se abren con la nominación de la Academia del Cine

Europea? ¿Creen que la evidente vocación universal que tiene la película

mejora sus posibilidades?

AV: Por supuesto, la película tiene su recorrido. Hemos estado en muchos

festivales y ganado varios premios y eso nos equipara con la primera

línea de la animación europea. Las otras dos películas nominadas son muy

buenas películas, son producciones grandes con mucho respaldo detrás. La

nuestra es una producción más pequeña, más humilde, y esto nos esta

diciendo que está en la primera línea de la animación y que es una

película potable.

PR: Estamos muy satisfechos porque pudimos llevarla a cabo dentro de uno

términos que son apreciados.

 

- Un film de animación es muy laborioso. ¿Cuanto tiempo les llevó la

realización? ¿Cuál fue el mayor reto que tuvieron que enfrentar para

llevarlo a cabo?

AV: Esta ha sido una película de bajo presupuesto y los tiempos se

redujeron a la mitad. No es lo deseable pero lo hemos llevado bastante

bien. La producción de la animación llevo diez meses con un equipo pequeño.

PR: El equipo nunca superó las quince personas entre animadores,

artistas e iluminadores. Tuvimos también una preproducción bastante

reducida. Fue realmente difícil obtener luz verde para empezar la

película. En este sentido hay que decir que los productores fueron muy

valientes y arrancamos antes de que estuviera todo cubierto. Hay que

apreciar que los productores entendieron que era una película que iba a

tener problemas de financiación y de explotación.

Nuestro objetivo fue mantener siempre los estándares estéticos que

deseábamos a pesar de las limitaciones de presupuesto y de personal. En

este sentido  tenemos que decir que fuimos muy afortunados de contar con

un equipo muy involucrado con la película.

 

- ¿Cómo vislumbran la distribución de la película en España? ¿Es difícil

la distribución de películas de animación dirigidas a un público adulto

en España? ¿Hay perspectivas de que se distribuya en otros países?

PR: Una película con una temática que no es generalista no puede aspirar

a una gran repercusión ni de medios ni de taquilla. Esto es así. A veces

hay sorpresas, pero pocas. A lo que aspiramos es a que la distribución

de la película sea la suficiente como para que vayan a verla todos los

que estén interesados. Puede que sea un numero no tan amplio pero

tampoco tiene que ser escaso. En España no hay una cultura extendida de

animación pero  sí la hay en otros países como Francia donde películas

como "El ilusionista" o "Persépolis" han tenido mucha repercusión. Sin

embargo aquí todavía existe la percepción de que la animación es para el

público infantil. Eso a pesar de que la televisión nos está diciendo

otra cosa pues casi todos los productos generalistas que se ven están

destinados al público adulto. Hasta ahora, la película tiene

distribución en Francia y Bélgica. Y hay otros negocios en marcha pero

los productores no no dejan hablar de ellos.

 

- ¿En su opinión cómo se puede mejorar la obtención de financiación de

este tipo de películas?

AV: A mi me parece mal que la única financiación que se pueda conseguir

sea la estatal. Tiene que haber financiación pública pero no debe ser la

única. Es complicado pero hay que abrir vías para la financiación

privada porque el cine también es una industria que proporciona muchos

puestos de trabajo.

PR: De momento la regulación que hay al respecto es insuficiente.

Llevamos muchas desventajas con respeto a las condiciones que se dan en

el resto de Europa. El primer obstáculo con el que nos encontramos para

 

poner en marcha cualquier proyecto es precisamente ese.