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3 de mayo de 2022

 

La sección Cannes Classics, dedicada a películas restauradas, incluye en

su próxima edición, este mes de mayo, dos clásicos de cineastas

iberoamericanos, "Dios y el diablo en la tierra del sol / Deus e o Diabo

na Terra do Sol", del brasileño Glauber Rocha (1964) y "¡Viva la

muerte!" (1971), del español Fernando Arrabal.

 

Segunda realización del considerado "padre" del "Cinema Novo" brasileño,

Glauber Rocha, "Dios y el diablo en la tierra del sol / Deus e o Diabo

na Terra do Sol" fue el título que le consagró internacionalmente. En un

lugar llamado el monte santo un hombre se autoproclama santo y lo siguen

fielmente, dan la vida por él, el pueblo le tiene fe a detrimento de la

religión oficial con la que yace separado y repudiado. Sebastián (Lidio

Silva) es éste santo de descendientes africanos. Un vaquero común,

pobre, llamado Manuel (Geraldo Del Rey), exige justicia, la que la ley

oficial le niega, porque es una ley que está al servicio de los

terratenientes, entonces va en busca de Sebastián, a quien cree la

justicia. Sebastián es un tipo extraño y a ratos cruel y violento. Éste

maestro popular depara grandes escenas, llenas de esa fiesta y locura

típica de carnaval brasileño; como cierta penitencia con una enorme

piedra y después un doble crimen –ocasionado por un simbólico pueblo- en

busca de la destrucción de ésta fe marginal.

 

"Dios y el diablo en la tierra del sol", para Mario Salazar, posee una

fuerza que impacta a la primera oportunidad de verla. La influencia de

Sergei Eisenstein y el Neorrealismo italiano, nos muestra un cine de

lugares salvajes y cautivadores con una acerba crítica social y política

hacia las jerarquías que gobiernan en América Latina y hacia el

continuismo presente en el ser humano. Detrás de la pseudo idea de

progreso político y económico se tapa la verdadera situación de la

sociedad brasileña, en especial el tema de la pobreza en la que vivía

gran parte de la población.

 

La cinta, rodada en blanco y negro, ha sido restaurada a partir del

negativo original de 35 mm conservado en la Cinemateca Brasileira y con

una nueva copia 4K de Estudios Cinecolor y Estudios JLS, Director de

fotografía Luis Abramo/Rogerio Moraes y con la supervisión de Rodrigo

Mercês.

 

Coproducción entre Francia (país donde el provocador dramaturgo y

artista polifacético español Fernando Arrabal se exilió durante el

franquismo) y Túnez, "¡Viva la muerte!" fue su opera prima, a la que

siguieron cinco películas más. Entre sus protagonistas están la gran

actriz catalana Núria Espert y el propio Fernando Arrabal.

 

Según reseñó Infomag, esta situada durante la guerra civil española, y

tiene como protagonista a Fando, un niño que ve como su padre es

arrestado por los militares después de que su madre lo delatara por

colaborar con los rojos. Su madre es fascista y católica y Fando

constantemente le hace preguntas acerca de la muerte y sobre todo del

paradero de su padre, quién según su madre fue ejecutado. El niño en su

mente crea imágenes sobre la ejecución de su padre, imágenes

terriblemente macabras y desagradables. Esas imágenes van apareciendo

durante toda la película, el niño no tan solo fantasea acerca de la

ejecución de su padre, sino que cualquier situación que vive la

representa en su mente cada de vez de forma mas brutal.

 

Para este reestreno en Cannes, la copia -en color- fue digitalizada y

restaurada en 4K por la Cinémathèque de Toulouse utilizando el negativo

de imagen original de 35 mm, el negativo de sonido original de 35 mm de

la versión francesa y un elemento interpositivo de 35 mm que contiene

los créditos finales que faltan en el negativo original. En esta

restauración colaboró el gobierno tunecino.

 

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