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28 de mayo de 2016

"Alicia, a través del espejo / Alice Through the Looking Glass" (2016),

dirigida por James Bobin, es la continuación de "Alicia en el país de

las maravillas / Alice in Wonderland" (2010), de Tim Burton, quien esta

vez oficia sólo de productor. Los mismos personajes reaparecen para un

viaje fantástico hacia lo imposible. El tiempo es el elemento central, y

si bien la trama se mece entre subidas y bajadas que la hacen inestable,

su fuerza está en su impresionante aspecto visual, digno de toda aventura.

 

Alicia (Mia Wasikowska) es capitana del Wonder, el barco que le dejo su

padre de herencia con el cual se dedica a dirigir expediciones a países

lejanos como China. Alejada de la tradición que marca la vida de las

mujeres de 1875 en Londres, su madre intentará que vuelva a una vida

"normal" dominada por los nobles. Inconforme Alicia se encuentra con una

habitación donde hay un extraño espejo que al cruzarlo la lleva de

regreso con sus antiguos amigos. Ellos están en la hora del té, pero

consternados pues el “Sombrerero loco” (Johnny Depp) ha perdido su

locura alegre, y en cambio está sumido en la tristeza por un sueño

imposible: cree que su familia sigue viva, cuando creía que habían

muerto. Ante eso está muriendo de tristeza y entonces su fiel amiga

Alicia tendrá que salvarlo, y para ello debe viajar en el tiempo y

evitar que los padres del sombrerero mueran.

 

El relato es atrapante desde su inicio, voraz con una Alicia mucho más

madura y valiente y un Johnny Depp en un gran nivel actoral. Sin duda se

percibe como los elementos burtonianos tienen un conductor diferente,

algo que resulta extraño y menos interesante. La idea de viajar en el

tiempo es atractiva pero el artificio para consumar ese viaje resulta

muy simplista. De igual manera la presentación de los personajes y el

humor resultan efímeros, justo donde el mundo de Tim Burton manejado por

el propio Tim Burton hubiera tenido un mejor resultado. Aunque cabe

señalar, paradójicamente, que son sus personajes los que sostienen la

película: Salen a lucirse para que el aire de cuento mágico permanezca

firme con encanto y suspenso, en especial en esa parte final donde

ayudan a que Alicia salve al mundo de un pasado perdido luego de que la

Reina Iracebeth (Helena Bonham Carter) obrase mal. Una secuencia

increíble a plena emoción con una técnica impecable.

 

Pero esta versión de Alicia requiere de su antecesora, tanto que solo la

noción de secuela no le basta siendo una simple continuación de la

anterior. Sin embargo, no desilusiona pues tiene momentos loables y muy

buenas alegorías, moralejas a veces exageradas y otras bien trabajadas,

sobre todo la que refiere al tiempo. Una idea ingeniosa, lo mismo que el

uso del mar como elemento presente para viajar al pasado. Y así como el

oleaje marítimo, la película sucumbe a tempestades y mares tranquilos,

pero siempre sale a flote. Mia Wasikowska, también en un alto nivel, se

 

pone la película al hombro y hace que se mantenga la fantasía intacta.