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7 de octubre de 2019

El uso de cigarrillos electrónicos en adolescentes, cada vez más

frecuente, no difiere mucho en el del tabaco "normal". Agrava los

síntomas de asma en estos menores y en sus hermanos pequeños, tanto si

los usan como si se exponen a su humo, según alerta la Sociedad Española

de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap).

 

Desde Seicap se advierte de la relación entre el cigarro electrónico y

los síntomas respiratorios como irritación de las vías aéreas,

hipersecreción y respuesta inflamatoria, lo que resulta en un aumento de

los síntomas en los niños y adolescentes con asma, y puede aumentar las

posibilidades de que el menor se convierta en un futuro fumador

convencional.

 

Un reciente estudio confirma que los jóvenes diagnosticados con asma

creen que el cigarrillo electrónico no es tan nocivo y lo consumen igual

que los que no tienen asma, lo que se asocia con ataques de asma y mayor

gravedad de la enfermedad.

 

Los efectos de los cigarros electrónicos en adolescentes pueden verse

tanto en los que los usan como los que se exponen a su vapor. Así,

«provoca irritación de las vías respiratorias, hipersecreción de moco y

respuesta inflamatoria, lo que causa a su vez cambios en la función

respiratoria del menor y en sus mecanismos de defensa. La situación se

agrava si el adolescente que los utiliza tiene asma», sentencia el

doctor Luis Moral, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia

Respiratoria y Asma de la Seicap y uno de los coordinadores del II Curso

Nacional de Tabaquismo que tiene lugar este viernes en el Hospital

Universitario de Alicante, avalado por Seicap.

 

Se han definido diferentes tipos de lesiones del sistema respiratorio

asociadas al vapeo de cigarros electrónicos. «Se trata de algo muy

peligroso y que comporta un grave problema de salud. Se habla incluso de

epidemia de enfermedad pulmonar severa o de posibles muertes originadas

por ello. Estas personas sufren síntomas como fiebre, tos, dificultad

respiratoria, diarrea, vómitos, dolor de cabeza o en el pecho», advierte

el doctor Moral.

 

Las enfermedades que se vinculan a este hábito tóxico son distintos

tipos de neumonía; lesión pulmonar aguda y dificultad respiratoria

aguda; neumonitis por hipersensibilidad aguda y subaguda; hemorragia

alveolar difusa o neumonitis asociada a bronquiolitis respiratoria.

 

«Existe la falsa creencia de que fumar cigarros electrónicos no es tan

malo para la salud como fumar el tabaco convencional. De hecho, incluso

hay referencias de que se perciben de forma más positiva y de que su uso

es más frecuente entre adolescentes con asma”», comenta el doctor Moral.

 

Una investigación reciente publicada en «Journal of Pediatric Nursing»

confirma el aumento de un 8% en el uso de cigarrillos electrónicos por

parte de adolescentes en EE.UU. en un año y su actitud positiva hacia

los mismos debido a que lo usan sus padres o hermanos mayores como

alternativa al tabaco convencional.

 

Por otro lado, los pediatras alergólogos insisten en que la prevención

tiene que ser máxima y evitar también la exposición al humo de cigarros

electrónicos desde el embarazo. «En esta etapa el niño también puede

sufrir daños en su sistema respiratorio», afirma el doctor Moral.

 

Ante este problema creciente, la Seicap reclama la necesidad de afianzar

las campañas de prevención del inicio del tabaquismo en niños y

adolescentes«Se hacen necesarias medidas regulatorias sobre el consumo

de cigarros electrónicos y sistemas de suministro de nicotina, con las

mismas restricciones que se aplican al tabaco convencional para dejar de

considerarlos inofensivos», concluye la doctora Mercedes Escarrer,

presidenta de Seicap.