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9 de abril de 2019

La mayoría de las vitaminas y minerales que necesitamos para seguir

funcionando de la mejor manera nos la proporciona una alimentación

equilibrada. Sin embargo, durante el embarazo, algunas mujeres van a

precisar por su situación aportes extras de estas sustancias,

especialmente hierro, yodo y ácido fólico. Otros nutrientes importantes

son el calcio, el zinc y las vitaminas A, C y D.

 

Tomar suplementos vitamínicos prenatales asegura la ingesta de las

cantidades extra necesarias de yodo, hierro y ácido fólico. Una dieta

equilibrada debería aportar el resto de vitaminas y minerales que

necesitas durante el embarazo. Consulta con tu médico si tienes dudas

acerca de los suplementos que necesitas.

 

El ácido fólico, ¿qué es y qué cantidad diaria necesito?

 

El ácido fólico, también conocido como folato, es un tipo de vitamina B

importante para mujeres embarazadas. Tomar 400 microgramos de ácido

fólico a diario durante el mes anterior al embarazo y 600 microgramos

diarios a lo largo de la gestación puede ayudar a prevenir los llamados

defectos del tubo neural, malformaciones cerebrales y de la médula espinal.

 

El folato se encuentra en vegetales de hoja verde, pan, cereales

integrales y algunos frutos secos, y es posible encontrar productos como

pan, cereales de desayuno o zumos enriquecidos con folato; sin embargo,

aun tomando estos alimentos es difícil conseguir las cantidades

recomendadas de ácido fólico a través de la dieta, por lo que se

recomienda que toda mujer embarazada o que quiera quedarse embarazada

tome un suplemento vitamínico diario que contenga la cantidad

recomendada de ácido fólico.

 

El hierro, ¿por qué es importante en el embarazo y qué cantidad diaria

necesito?

 

Tu cuerpo utiliza el hierro para producir una sustancia que permite a

los glóbulos rojos transportar el oxígeno a todos tus órganos y tejidos.

Durante el embarazo, necesitas una cantidad extra de hierro

–aproximadamente el doble de la cantidad recomendada para mujeres no

embarazadas–, ya que, desde los inicios de la gestación, tu volumen de

sangre aumenta, y con él la necesidad de hierro para suministrarte

oxígeno a ti y a tu bebé. Si tu consumo de hierro no es suficiente,

puedes desarrollar anemia.

 

La dosis diaria de hierro recomendada durante el embarazo es de 27

miligramos, y puede encontrarse en la mayoría de suplementos vitamínicos

prenatales. Además, también puedes consumir alimentos ricos en hierro,

como carne roja, marisco, legumbres, cereales de desayuno fortificados o

zumo de ciruela. Ten en cuenta que el hierro se absorbe más fácilmente

si los alimentos ricos en hierro se toman junto con alimentos ricos en

vitamina C, como pueden ser los cítricos o el tomate. De la misma

manera, algunos alimentos, como el té, el café y los cereales de grano

entero, pueden dificultar su absorción.

 

El calcio, ¿por qué es importante en el embarazo y qué cantidad diaria

necesito?

 

El calcio se utiliza para construir los huesos y los dientes de tu bebé.

Toda mujer mayor de 19 años, embarazada o no, debería ingerir 1.000

miligramos de calcio al día, y la cantidad asciende a 1.300 miligramos

diarios entre los 14 y los 18 años.

 

La leche y los lácteos, como el queso o el yogur, son la mejor fuente de

calcio en tu dieta, además de contener proteínas, riboflavina y vitamina

B12, pero si tienes problemas de intolerancia a la lactosa puedes

obtener calcio de otras fuentes, como la leche de avena o de almendra

enriquecida, el tofu, el brócoli, las coles de Bruselas, la col, el

boniato, las legumbres, las verduras de hoja verde, las sardinas o las

almendras, o bien de suplementos específicos.

 

La vitamina D, ¿por qué es importante en el embarazo y qué cantidad

diaria necesito?

 

La vitamina D trabaja junto al calcio para ayudar al desarrollo de los

huesos y los dientes del bebé. Además, es esencial para asegurar que

tenga una piel sana y una buena capacidad visual. Toda mujer, embarazada

o no, necesita 600 unidades internacionales (15 microgramos) de vitamina

D a diario; durante el embarazo y la lactancia, este aporte debe proveer

al bebé con suficientes reservas de vitamina D para sus primeros meses

de vida.

 

La leche enriquecida con vitamina D y los pescados grasos, como el

salmón, son buenas fuentes de esta vitamina; por otro lado, la

exposición al sol también activa la producción de vitamina D, por lo que

es conveniente tomar el sol, siempre con moderación y usando la

protección adecuada.

 

El yodo, ¿por qué es importante en el embarazo y qué cantidad diaria

necesito?

 

El consumo de yodo es importante para asegurar el correcto desarrollo

del cerebro y el sistema nervioso del bebé. Las principales fuentes

naturales de yodo en la dieta son la sal yodada, el marisco en general,

el pescado, los huevos y las algas, pero es difícil obtener los 150

microgramos diarios recomendados durante el embarazo a partir de esas

fuentes. Por ello, se recomienda tomar un suplemento vitamínico prenatal

que contenga yodo desde el momento en que se considere la posibilidad de

embarazo y hasta finalizar la lactancia.