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2 de octubre de 2019

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La imagen de una madre o un padre sentado al borde de la cama leyendo un

cuento a su niña o niño, que te puede resultar familiar, quizás ya no lo

sea para los niños. Hoy los padres, por comodidad, pueden usar tablets,

computadoras, e-books o celulares en lugar de libros de papel, dice CNN.

 

La alegría de los cuentos antes de acostarse es doble para los padres:

pueden convencer a sus hijos a dormir y usarlo como una excusa para

acurrucarse con sus pequeños. Sin embargo, para maximizar el vínculo

entre padres e hijos, un estudio dice que es mejor que los padres les

lean a sus hijos un libro impreso que una tableta.

 

Los padres que les leen a sus hijos en una tableta, ya sea que el libro

digital fuera interactivo o no, tuvieron menos reciprocidad social, es

decir, interacción social de dar y recibir, que cuando leían un libro

tradicional, según los hallazgos publicados el lunes en JAMA Pediatrics.

 

Investigadores de la Universidad de Michigan registraron 37 dúos de

padres e hijos en un laboratorio configurado para parecerse a una sala

de estar. Las madres y los padres leyeron en voz alta un libro impreso,

una tableta y una tableta interactiva en un período de 75 minutos a sus

hijos de 2 a 3 años.

 

Cuando los padres leían libros digitales, los investigadores notaron que

era mucho más probable que los niños interrumpieran la sesión,

obstruyendo la vista de la tableta de sus padres para que no pudieran

leerla, cerrando la aplicación de libros electrónicos o tomando la

tableta de sus padres.

 

En respuesta, los padres tenían más probabilidades de controlar a sus

hijos mientras leían desde una tableta. Los comportamientos intrusivos,

como evitar que los niños golpeen la tableta o girar sus cuerpos lejos

de los niños para que puedan sostener la tableta, pueden impedir la

disposición de los niños pequeños a cooperar o escuchar a sus padres,

dijeron los investigadores.

 

La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés)

recomienda la “visualización conjunta” para padres y niños pequeños, por

lo que el uso de tabletas no es un acto solitario. Pero los resultados

sociales y las ganancias del lenguaje de la lectura en una tableta son

muy diferentes a las de hacerlo con un libro, dijeron los investigadores.

 

Cada vez es más común que los niños lean desde una pantalla digital.

Otro estudio de JAMA Pediatrics encontró que el tiempo de pantalla para

niños menores de 2 años se ha más que duplicado en los últimos 20 años.

¿Pero es negativo todo ese tiempo dedicado a la navegación en dispositivos?

 

Tal vez no. Un estudio publicado la semana pasada encontró que el tiempo

total frente a la pantalla no afecta el rendimiento académico de un

niño. Sin embargo, no todas son buenas noticias: las cantidades

excesivas de tiempo que pasaron viendo televisión y jugando videojuegos

estaban ligadas a calificaciones más bajas.

 

Parece que los investigadores pediátricos están divididos cuando se

trata del tiempo de pantalla. Entonces, ¿cuál es la mejor manera de

navegar por el terreno digital de su hijo? La AAP tiene una herramienta

para que las familias planifiquen el uso de los dispositivos de sus

hijos, limitando la cantidad de tiempo que pueden pasar usando

dispositivos, designando zonas libres de pantalla y estableciendo

‘toques de queda’.

 

No necesitas separar a tu hijo de las pantallas por completo, pero es

aconsejable establecer algunos límites. Estas son las recomendaciones de

tiempo de pantalla de la AAP:

 

    Mantén a los niños menores de 18 meses lejos de las pantallas por

completo, excepto para chatear por video

    Para los niños entre 18 y 24 meses, los padres pueden presentar una

“programación de alta calidad” y verla con sus hijos.

    Limita a los niños entre 2 y 5 a una hora de programas de alta

calidad (y mírenlos juntos)

    Para niños mayores de 6 años, limita el tiempo de pantalla y

controla el tipo de medios que consumen

    Designa zonas libres de pantalla en casa.