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4 de septiembre de 2016

Si hay un género cinematográfico que ha sido bastardeado hasta el

cansancio, este es el de terror. La gran cantidad de producciones de

baja calidad destinadas únicamente a conseguir buenos resultados en la

taquilla y dirigidas a un público concreto, nos han acostumbrado a

esperar con recelo este tipo de películas. "No respires/ Don’t Breathe",

del uruguayo Fede Alvarez, viene a confirmar que hay excepciones. El

autor del exitoso remake  "Posesión infernal/ Evil Dead" (2013) repite

parte del equipo que le acompañó en aquella ocasión: Rodo Sayagues como

coguionista, Roque Baños con la música, Pedro Luque como responsable de

la fotografía y la actriz protagonista, Jane Levy, y consigue un

thriller de terror psicológico con altas dosis de suspense del bueno.

 

La historia que se relata no puede ser más simple y clásica. En pocos

minutos presenta a los protagonistas, su modo de acción y sus

motivaciones. Se trata de un trío de jóvenes ladrones (Jane Levy, Dylan

Minnette y Daniel Zovatto)  que aprovecha el trabajo del padre de uno de

ellos en una agencia de seguridad para tener fácil acceso a las casas

que roban. Son delincuentes de poca monta y sus botines son exiguos.

Cuando surge la posibilidad de penetrar en una casa aislada habitada por

un excombatiente ciego (Stephen Lang) y en la cual, presumen, hay una

importante cantidad de dinero, vislumbran la manera de resolver sus

problemas de una vez y para siempre. Claro que las complicaciones van a

aparecer ineludiblemente – si no, no tendríamos película- y dentro de la

casa encontrarán algo más que un hombre que se podría suponer desvalido.

 

Alvarez se las arregla para que los perpetradores del robo pasen de

perseguidores a perseguidos y presenta varias vueltas de tuerca en el

guión que no permiten que la atención decaiga en ningún momento.

 

La casa, a la cual es difícil acceder, se convierte en una trampa más

difícil todavía de abandonar. Su carácter laberíntico y la oscuridad de

su interior -que en algunos momentos se hace total referenciando la

ceguera de su propietario- crean un ambiente sofocante y opresivo y

transmiten el terror y la lucha por sobrevivir de los irruptores. Al

parecer eligieron mal su objetivo y el hombre ciego oculta secretos

inesperados y resulta un villano de una perversidad inopinada. Aquí los

personajes no se dividen en buenos y malos. Todos tienen un lado oscuro.

A veces, oscurísimo.

 

A "No respires/ Don’t Breathe" se le puede reclamar que caiga en algunos

convencionalismos pero no cabe duda de que es un film que a lo largo de

todo su metraje mantiene al espectador conteniendo el aliento y

 

atornillado a la butaca.