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2 de octubre de 2019

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Consumir menos bebidas azucaradas hace que los niños mejoren sus niveles

del llamado popularmente como "colesterol bueno", concluyó un estudio

del que informa la revista médica Jano.

 

El estudio para investigar los niveles de lípidos en sangre en

asociación con el consumo de bebidas endulzadas con azúcar (SSB, por sus

siglas en inglés) en una muestra racial y étnicamente diversa de

escolares del área de Boston, Estados Unidos, ha desvelado que hay una

asociación inversa entre los cambios en la ingesta de SSB y el aumento

del colesterol HDL. El mismo trabajo también ha determinado que una

mayor ingesta de bebidas azucaradas se asocia con una concentración

superior de triglicéridos.

 

En particular, los científicos encontraron que la reducción de la

ingesta de SSB de por lo menos una ración por semana se relacionó con un

mayor incremento en el HDL-C durante un periodo de un año. Los

hallazgos, publicados en The Journal of Nutrition, refuerzan la

importancia de minimizar el consumo de bebidas azucaradas entre los

niños y adolescentes.

 

"Una agrupación de factores de riesgo, incluyendo niveles altos de

triglicéridos, HDL-C, resistencia a la insulina y obesidad, sobre todo

si comienza en la infancia, ponen a una persona en mayor riesgo de

enfermedad cardiovascular en el uturo. En este estudio, hemos tratado de

comprender mejor la relación entre los niveles de lípidos y el consumo

de SSB en una población escolar en con probables disparidades de salud y

donde las intervenciones futuras podrían ayudar a mejorar la calidad de

la dieta y el riesgo de la enfermedad", apunta María Van Rompay, primera

autora del estudio e investigadora asociada y profesora en la Escuela

Friedman de Nutrición y Ciencias Políticas en la Universidad de Tufts,

en Massachusetts, Estados Unidos.

 

Aunque investigaciones anteriores han relacionado la ingesta de bebidas

azucaradas a un mayor riesgo cardiometabólico en los adultos, existe

escasa evidencia longitudinal en los niños. Para añadir más sabiduría

sobre el fenómeno en los niños, los expertos examinaron las

características asociadas con el consumo de bebidas azucaradas en una

muestra multiétnica de niños y adolescentes, así como la ingesta media

de SSB y los cambios en la ingesta de SSB con respecto a los factores de

riesgo clave --HDL-C en plasma y triglicéridos_durante más de 12 meses.

 

El impacto de SSBs sobre la obesidad y otros factores de riesgo en

niños, incluyendo la dislipidemia (por ejemplo, un alto nivel de

triglicéridos y bajos niveles de HDL-C en la sangre) ha sido objeto de

estudios observacionales y descriptivos anteriores. Además, las SSBs han

sido la principal fuente de azúcares añadidos en la dieta de los niños

en Estados Unidos, suponiendo hasta un 10% de la ingesta total de

energía (118 kcal en los niños de entre 6 a 11 años de edad y 225 kcal

para los de 12 a 19 años de edad) en 2.010.

 

"Es importante destacar que no sólo la mayoría de SSB tienen alto

contenido de azúcar y carecen de valor nutricional, sino que están

desplazando a otros alimentos y bebidas que ofrecen alta calidad

nutricional, que son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de

los niños, lo que agrava aún más el potencial efecto nocivo para la

salud de SSB", advierte la autorar principal, Jennifer Sacheck.