Noticias

...
29 de agosto de 2019

Si quedas maravillada o maravillado por los rasgos de inteligencia o por

algún talento especial que tienen tus niños, modera tus signos de

satisfacción y no los alabes en exceso. Mejor alogía el esfuerzo cuando

éste lleva a consegur logros, dice La Estrella. Parece contradictorio,

pero como padres se requiere conocer cómo se debe elogiar a los pequeños

de la casa sin tener efectos negativos sobre el rendimiento del niño o

niña ni en su autoestima.

 

Conforme el infante va creciendo aumentan sus responsabilidades y ‘es

necesario que los padres le manifiesten su satisfacción, a través de

felicitaciones, por el esfuerzo dedicado al realizar determinada tarea.

Esto les crea confianza para enfrentar futuros retos', explica el

psicólogo Luis Alfonso Castro.

 

El error está al elogiar sus habilidades o personalidad y no el

esfuerzo. ‘Si los elogios no son bien manejados su ego puede aumentar,

además podría tener la tendencia a menospreciar a los otros o quizás se

puede cohibir y sentir inferior al resto de los niños', apunta el

filósofo, Wdylberto Ureña.

 

Coincidiendo con Ureña, un estudio realizado por las universidades de

Chicago y Standford, Estados Unidos, refleja la importancia de alabar el

esfuerzo de los niños y no solo su personalidad.

 

Según el estudio, cuando se realza el esfuerzo, a pesar de no obtener

resultados excelentes, el infante se vuelve persistente, responsable,

buscará siempre mejorar y hasta podría desarrollar un espíritu diligente

frente a la vida, por el contrario, cuando sus habilidades son el punto

de elogios, el pequeño creará confianza en sus capacidades o talento

natural dando menos importancia al esfuerzo.

 

‘Al darle poca importancia al aspecto esfuerzo, se puede estar formando

una persona irresponsable, egocéntrica e insegura, pues creerá que su

vida depende de sus habilidades; lo que no entre en las áreas que

domine, no estará a su alcance', explica Castro.

 

Las alabanzas constantes pueden afectar el autoestima del pequeño al no

obtener resultados 100% positivos o deseados, sin embargo un elogio

adecuado ayudará a niños con baja autoestima.

 

‘Existen padres que ‘bañan' a sus hijos de elogios por sus habilidades

desde el amanecer hasta el anochecer. En el momento que el niño no

obtiene el resultado y elogios al cual está acostumbrado, se podría

desencadenar sentimientos como, ‘ya no soy como antes', ‘no soy

inteligente', ‘ya no puedo', en fin esto afectará su autoestima', afirma

Castro.

 

Por su parte, Ureña aporta que ‘si un niño posee una baja autoestima y

se elogia sinceramente, él puede cambiar de actitud y salir de ese nivel

de soledad, tristeza o complejo'.

 

Los efectos de un elogio ‘perduran, los desafía o reta a futuro, al

recordarlo dirá, ‘yo puedo y lo haré', dice Ureña.

 

El elogio positivo es aquel que se centra en el esfuerzo y no en los

resultados. Que tiene como base palabras sinceras y no solo llenas de

emoción.

 

‘Estás trabajando muy duro en aprender a leer, ya conoces las vocales y

algunas sílabas' es más útil que decir ‘Qué bien lees o qué inteligente

eres'.

 

‘Debe hacerlo con palabras sinceras, por ejemplo: muy bien hecho, sigue

adelante, tú puedes, no te desanimes, puedes ser mejor, no te rindas',

recomienda Ureña.

 

También es importante ser específicos. Es mejor decir, ‘buen trabajo,

aprendiste a ponerte tu camisa' a decir ‘qué niño o niña más

inteligente'. Y no se debe olvidar reconocer cuando tiene una mejora.

 

‘No es un pecado decirle a su hijo o hija que puede hacer las cosas

mejor, por el contrario, si lo hace con amor y sinceramente, se

esforzará más', señaló Castro.