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6 de diciembre de 2018

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Esta semana llega a los cines mexicanos "Mi pequeño gran hombre", la

versión nacional de la exitosa y ya adaptada en varios otros países

comedia de Marcos Carnevale "Corazón de León", que dirigió Jorge Ramírez

Suárez, y marca el regreso a la gran pantalla, tras siete años dedicado

sobre todo a televisión, de Jorge Salinas, mientras que su compañera de

elenco, Fernando Castillo, revalida su título de una de las reinas de

comedia romántica mexicana, luego de triunfar con "Ya veremos" y "Una

mujer sin filtro".

 

La historia es la misma del film original, una mujer profesional y

sofisticada que se enfrenta al dilema de conocer al hombre de su vida,

un empresario divertido, atractivo y lleno de caballerosos detalles...

pero que sólo mide un metro y treinta y cinco centímetros.

 

"Creo que uno de los mensajes más importantes de la película -comentó

Salinas en la alfombra roja de la première- es el amor, el amor propio;

debo amarme, aceptarme para poder amar al prójimo. A veces uno mismo es

su peor enemigo y creo que esta película deja mucho, da un gran mensaje

acerca de los prejuicios que lamentablemente tenemos como sociedad".

 

Para el actor, cuya última presencia en la gran pantalla fue en "Labios

rojos" (2011), la comedia habla de esos prejuicios, y reconoce que él

mismo los sufrió: "Hasta que llegó la oportunidad en 'Sexo, pudor y

lágrimas', no me quitaron la etiqueta de actor de televisión. Yo creo

que ningún ser humano debe de ser juzgado por su condición física y eso

creo que es algo muy rescatable de esta comedia, que habla justo de un

hombre de baja estatura".

 

Por su parte, Fernanda Castillo, comentó que "esta discriminación

chiquita es algo que todos hacemos porque nos han educado de cierta

manera, con un montón de prejuicios, donde si no es lo que nos dijeron

que tenía que ser, eso nos pone muchas limitaciones para relacionarnos

con los demás. Estamos acostumbrados a juzgar, porque así nos han educado".

 

"Algunas veces -añadió- prefieres no salir con alguien por no cumplir

con ciertas cualidades físicas, como el ser más alto", reconociendo que

ella misma en algún momento de su vida rechazó también a alguien de

menor estatura que ella, "por el qué dirán".

 

Finalmente, el realizador de "Mi pequeño gran hombre", Jorge Ramírez

Suárez (quien triunfó años atrás con otra comedia que también tenía que

ver con las diferencias, esa vez culturales, con "Guten tag, Ramón"),

detalló que el estreno de la película se retrasó al pasar cerca de un

año trabajando en los efectos digitales, que convirtieron a Salinas, de

estatura normal, en un hombre bastantes centímetros más pequeño:

"Trabajamos durante 2017 en la postproducción para estos efectos. Fue

divertido este trabajo, en el que también hice la adaptación y hemos

logrado contarlo de una manera diferente".

 

La película se estrena este fin de semana de la mano de Videocine.