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5 de noviembre de 2019

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Nacer en el seno de una familia rica no es imprescindible para ser una

persona exitosa. En opición del economista y profesor de Harvard Ronald

F. Ferguson se necesita compromiso y estrategias de negociación, como ha

plasmado en su libro: La fórmula: desvelar los secretos para criar niños

altamente exitosos, dice Infobae.

 

Después de fascinarse con las habilidades de sus estudiantes más

talentosos Ferguson realizó una investigación y determinó que hay ocho

roles de los padres que conforman la fórmula óptima para la crianza de

los hijos. Junto con la galardonada periodista Tatsha Robertson, el

nombrado por el New York Times como el principal experto en la “brecha

de logros” educativos de los Estados Unidos, estudiaron exhaustivamente

cómo los diferentes estilos de crianza dan forma al éxito de los niños y

revelaron una intrigante modelo.

 

“Hay algo universal en la forma en que estas personas altamente exitosas

fueron criadas. Fue como un patrón oculto que se reveló gradualmente: un

conjunto de cualidades ampliamente reconocidas y bien investigadas que

son las bases básicas del éxito. Se podría pensar en los ocho roles como

principios, pero los clasificamos como roles que vimos emerger de

prácticamente todas las historias”, dijo Ferguson, director de la

Iniciativa Achievement Gap de Harvard y profesor adjunto en la Harvard

Kennedy School.

 

La Fórmula combina la investigación científica más reciente sobre

desarrollo infantil, aprendizaje y crecimiento cerebral e ilustra con

historias de vida de individuos extraordinarios. Los salarios y los

títulos de trabajo no fueron la base del éxito en la investigación de

Ferguson y Robertson. Más bien estudiaron lo que ellos llaman individuos

“plenamente realizados”. “Algunas personas piensan que estamos hablando

del éxito como el de obtener calificaciones altas o ganar más dinero que

otros; de lo que realmente estamos hablando es de la realización del

potencial humano", aseveró Ferguson.

 

Los primeros años de vida de un niño son algunos de los más importantes

cuando se trata del desarrollo mental y social, por lo que no sorprende

que el éxito de la configuración comience a una edad temprana. Ferguson

y Robertson identifican el primer papel en su fórmula como “el compañero

de aprendizaje temprano”, en donde el padre o cuidador fomenta un amor

inmediato por el aprendizaje.

 

“Son importantes los primeros años de vida porque se forman los primeros

aprendizajes. Los niños aprenden por imitación, es lo que se denomina

aprendizaje vicario. Por lo tanto el entorno familiar y social cumplen

un rol fundamental en los aprendizajes que el pequeño va a ir

desarrollando”, aseguró en diálogo con Infobae el psicólogo Santiago

Gómez, director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva.

 

Los 8 roles de los padres de individuos exitosos

 

1. El “compañero de aprendizaje temprano”

Este papel hace que los padres hagan que sus hijos se interesen en

aprender a una edad temprana, antes de comenzar la escuela. Ferguson

llama al “compañero de aprendizaje temprano" el papel más importante de

los ocho. Los niños más exitosos pueden leer palabras básicas en el

jardín de infantes y experimentar lo que Ferguson llama “el efecto

principal temprano”, donde el niño responde positivamente a la emoción

de un maestro por ya poder leer.

 

2. El “ingeniero de vuelo”

Este es el tipo de padre que monitorea el ambiente de crecimiento del

niño, asegurándose de que obtenga lo que necesita e interviene cuando no

lo hace. Esto no es lo mismo que ser un padre “helicóptero”. Para

Ferguson este último “está tan involucrado en la vida de sus hijos que

no crean espacio para que desarrollen relaciones independientes,

aprendan a negociar por sí mismos o identifiquen sus propios intereses”.

 

3. El “reparador”

En este rol, los padres aseguran que no se pierdan oportunidades clave

para el mejoramiento de sus hijos, y no dejan que la falta de recursos

los frene. Como dice Ferguson, "los padres podrían estar viviendo en la

pobreza, pero si ven una oportunidad que consideran esencial para el

éxito de sus hijos en la escuela o la vida, atravesarán las paredes para

conseguirla".

 

4. El “revelador”

Los padres reveladores ayudan a sus hijos a descubrir el mundo yendo a

museos, bibliotecas y exhibiciones, cualquier cosa para expandir su

cosmovisión. Nuevamente, esto sucede incluso con falta de recursos; los

padres reveladores se vuelven creativos en cómo acomodar tales salidas.

 

5. El “filósofo”

Ferguson dice que este es el segundo papel más importante, porque ayuda

a los niños a encontrar un propósito. Aquí, los padres hacen y responden

preguntas de la vida profunda, nunca subestiman la capacidad del niño

para comprender la vida y comprender la idea del significado.

 

6. El “modelo”

Este es el clásico modelado de roles. Los padres que hacen esto bien

tienen en claro qué valores son importantes para ellos y trabajan duro

para transmitir esos valores a sus hijos, quienes luego aspiran a emularlos.

 

7. El “negociador”

Este papel le enseña al niño a ser respetuoso mientras se defiende a sí

mismo y en lo que cree (especialmente frente a aquellos con poder y

autoridad).

 

8. La “voz de navegación GPS”

Ferguson describió esto como: “La voz de los padres en la cabeza del

niño después de que el niño se fue de casa, entrenando al joven adulto a

través de nuevas situaciones en la vida”.

 

De manera tranquilizadora, el investigador de Harvard dijo que la

cualidad más importante para que los padres exhiban mientras usan estos

diferentes “sombreros” es simplemente la determinación de ser un gran

padre. Él llama a esta la motivación, y dice que a menudo surge de las

cosas en la historia de los padres. Podría ser algo que salió mal en su

propia infancia que no quisieron repetir para sus propios hijos. Podría

ser un legado familiar de excelencia en algún dominio que sintieron la

responsabilidad de transmitir a su descendencia. Pero cada uno de estos

padres tenía una visión del tipo de persona en la que querían que se

convirtieran sus hijos. Esa visión, junto con la motivación, los guió e

inspiró su crianza.

 

Sin embargo, hay una advertencia para la fórmula, y es que no funciona

para todos los niños. Ferguson dijo que algunos niños son más receptivos

que otros, incluso en la misma familia. “Hay niños que tienen mayor

predisposición que otros, ademas de lo qué cada uno trae al nacer, esto

significa que la misma crianza en la misma familia no garantiza que

todos los hermanos sean iguales, más allá de la fórmula que se aplique”,

concluyó Gómez.