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10 de enero de 2019

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La disfunción auditiva en los bebés puede ser un signo de autismo, y

llevar a cabo entre los recién nacidos una prueba no invasiva ayudaría a

la detección temprana y el diagnóstico de trastornos del espectro

autista, aseguran especialistas en un texto publicado en el ‘Journal of

the American Osteopathic Association’. Los autores notan una fuerte

conexión entre la disfunción auditiva y el autismo, lo que sugiere que

los problemas de audición identificados al nacer pueden ser una pista

para monitorizar al niño para detectar el autismo. Descubrir problemas

de audición también mejoraría los resultados para todos los niños porque

el hallazgo provocaría intervenciones tempranas, dice Reuters.

 

“Sabemos que la gran mayoría de las personas con autismo tienen algún

tipo de problema de audición relacionado con anormalidades en el

cerebro”, dice uno de los autores del trabajo, Randy Kulesza, profesor

de Anatomía en el Colegio de Medicina Osteopática Lake Erie, en Estados

Unidos. “Eso significa que estos problemas estarán presentes y serán

detectables al nacer”, añade Kulesza, reconociendo que, aunque la gran

mayoría de las personas con autismo tienen problemas de audición, no

todas las personas con problemas de audición tienen autismo. Aún así,

dice que la detección temprana beneficiaría a ambos grupos.

 

“Especialmente en la etapa temprana de la vida, el cerebro es muy

plástico, lo que significa que las intervenciones tempranas correctas

pueden entrenar literalmente esos déficits. La persona puede no ser

perfectamente neuro-típica pero tales intervenciones pueden mejorar la

función”, apunta Kulesza. También señala que la audición es fundamental

para el desarrollo del habla y el lenguaje, que a su vez, también afecta

al desarrollo socioemocional. Al optimizar la función auditiva, la

calidad de vida de la persona puede ser profundamente mejor.

 

Actualmente, los bebés recién nacidos tienen su prueba de audición. Sin

embargo, Kulesza dice que esas pruebas simplemente evalúan si el niño

puede escuchar sobre una base de aprobado/suspendido. Él dice que la

prueba de reflejo estapedial proporciona mucha más información sobre los

tipos de disfunción que pueden estar presentes. La prueba de reflejo de

estapedial, también conocida como prueba de reflejo acústico, mide los

cambios de presión en el oído medio en respuesta a los sonidos. Evalúa

la sensibilidad y los tiempos de respuesta de una persona a una amplia

gama de frecuencias.

 

Hipersensibilidad al sonido en el autismo

 

“A menudo, las personas con autismo sufren hipersensibilidad, lo que

significa que incluso los sonidos relativamente tranquilos pueden

sentirse como un ruido abrumador, dice Kulesza. Los padres y los médicos

deben comprender que, desde el principio, pueden trabajar para aclimatar

la sensibilidad del niño y hacer que su experiencia del mundo sea mucho

menos intensa y aterradora”.

 

Aunque hay conexiones claras entre los trastornos del espectro autista y

la disfunción auditiva, Kulesza dice que se necesita más investigación

para comprender cómo emplear mejor las intervenciones para aquellos que

tienen problemas de audición. Una preocupación seria que comparte

Kulesza es causar estrés innecesario a los padres.

 

Este investigador enfatiza que la prueba del reflejo estapedial no debe

presentarse como una herramienta de diagnóstico para el autismo. Más

bien, los padres deben entender que las pruebas positivas de disfunción

auditiva permiten una intervención temprana adaptada que maximizará el

potencial de sus hijos.