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23 de mayo de 2016

Muchas familias inmigrantes deben lidiar a diario con problemas

laborales, educativos, sociales o de residencia en Estados Unidos.

Muchas de estas dificultades son consecuencia de decisiones políticas.

Vemos las fotos de protestas de niños contra las deportaciones de sus

padres, o -por otro lado- las diatribas de Donald Trump contra los

inmigrantes, podemos plantearnos cuándo puede llegar la hora de hablar

con ellos sobre política. En La Opinión, Patricia Prieto responde a esta

duda.

 

Algunas políticas que Trump ha anunciado, como el deportar a todos los

indocumentados y levantar un muro en la frontera con México, de llegar a

ganar, han sembrado nerviosismo y temor en muchos padres de la comunidad

latina que no han regulado su situación migratoria en este país.

 

Ante esta situación, es imposible excluir a los hijos de los temas

políticos que son hoy el pan de cada día de los medios noticiosos, las

conversaciones de la gente y las preguntas que los niños más entendidos

hacen.  Y de ese bombardeo de noticias, deben surgir las conversaciones

de los padres con sus niños, las cuales los expertos aconsejan se tengan

para transmitir un mensaje positivo que no fomente el temor.

 

“Es normal que en estos tiempos de tanta incertidumbre, tras las

anunciadas redadas (de parte de Oficina de Inmigración y Aduanas, ICE)

para deportar a los inmigrantes sin documentos, algunos niños

(particularmente mayores de 7 u 8 años) se sientan nerviosos y hagan

preguntas sobre qué está pasando”, dice la psicoterapeuta Geny Zapata,

directora de la División de Medicina Conductual de la Práctica de

Medicina Familiar del White Memorial Medical Center, de Los Ángeles.

 

En vez de callar, los padres tienen que prepararse para tomar el control

de la estabilidad emocional de sus hijos y aprovechar la oportunidad

para hablarles de política.

 

“Los niños deben estar informados, de acuerdo con su edad, entendimiento

y curiosidad, de los temas políticos”, dice Zapata.

 

La terapeuta explica que si los menores se encuentran ansiosos ante las

redadas, el primer paso que deben dar los padres para tomar el control

emocional  es dejarles saber que “papá y mamá los aman mucho y ya tienen

un plan establecido en el caso de que sean separados por la deportación”.

 

“Estas palabras de seguridad son importantes para los pequeños, porque a

cualquier edad, lo que necesita un niño o una niña es seguridad y

control”, resalta Zapata.

 

Al momento de tocar el tema de la política, la psicoterapeuta dice que

en lugar de que los adultos hablen hay que preguntarle a los menores qué

entienden y qué piensan acerca de lo que está pasando. Y si surgen

preguntas, contestarlas con palabras  apropiadas al entendimiento de su

edad.

 

“Cuando se habla de política con los hijos es importante hacerlo de

manera respetuosa, sin palabras que siembren en ellos el racismo, el

desprecio, la división o la intolerancia”, resalta Zapata. “Antes de

hablar, hay que pensar muy bien en los valores y principios que uno

quiere inculcarles”.

 

La forma más saludable para hablar con los hijos de temas políticos es

usando un vocabulario parcial. “No es bueno utilizar palabras que creen

un ambiente de hostilidad, ira e intolerancia”, considera la

especialista. “Como individuos sociales que somos, tenemos que fomentar

en los hijos el respeto y la tolerancia hacia las diferentes culturas,

idiomas, ideologías y practicas religiosas”.

 

Es así que para transmitir un mensaje positivo se deben evitar los

discursos proselitistas de discriminación y polarización. “Podemos

decirles, por ejemplo, que hay personas que piensan diferente a uno, que

no entienden ni aprecian la diversidad racial ni cultural, algo que

enriquece a toda sociedad”, denota la experta en comportamiento humano.

 

Los mensajes deben ser siempre de tolerancia, porque si creamos más

sentimientos negativos, hostiles y destructivos,  vamos a seguir

impulsando ese “ciclo de animosidad”. Es decir que, el objetivo central,

es el de usar palabras que promuevan la democracia, la convivencia, la

paz, etc.

 

El poder de la identidad

 

El cimentar en los hijos el origen racial y cultural con orgullo, es una

de las herramientas clave que los menores tendrán por el resto de la

vida para contrarrestar cualquier acto de bullying proveniente de

individuos que son agitados por mensajes racistas.

 

“Un niño que está orgulloso de su origen, raza y cultura está lo

suficientemente empoderado como para responder, con respeto y sin

ofensas, ante cualquier comentario negativo que algún compañerito de

clase haga en contra de él”, asegura Zapata.

 

Este mismo poder de identidad, motivará también al menor a participar

con agrado y entendimiento en las manifestaciones a las que sus padres

se unan, de manera pacífica y voluntaria, cuando se trate de abogar por

causas y medidas políticas afines a sus ideales.

 

Tres puntos clave

 

Estos son en resumen, los puntos clave que la psicoterapeuta Geny Zapata

te ofrece para hablar adecuadamente con los hijos de política:

 

1. Escucha las preguntas que tienen y respóndeles, sin imposición, con

palabras adecuadas que promuevan el respeto, la diversidad y la tolerancia.

 

2. Entrega a tus hijos la información con responsabilidad. Es decir,

teniendo conocimiento claro de las declaraciones políticas que se dan

con mala actitud.

 

 

3. Transmite los valores de la democracia, la tolerancia y la paz.