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12 de marzo de 2019

¿Tenemos que esperar a la preadolescencia para acceder a los deseos de

los niños cuando vamos a comprarles ropa? En BebesyMás nos dicen que

entre los 12 meses y los dos años, los niños ya empiezan a desarrollar

sus propios gustos a la hora de vestir, indicándonos aquellos colores,

combinaciones, texturas y prendas que prefieren, acorde a su

personalidad, y en la medida de lo posible, es bueno seguir sus deseos.

 

Si les permitimos escoger su propia ropa, les estaremos demostrando que

tenemos en cuenta sus decisiones y que apoyamos su forma de ser. Pero

además de esto, el hecho de que los niños puedan decidir cómo vestirse

tiene grandes beneficios en su desarrollo.

 

¿Qué beneficios tiene para los niños escoger su propia ropa?

 

- Favorece su autonomía

 

El hecho de que los niños puedan escoger su propia ropa, es una gran

lección de autonomía que no debemos desaprovechar. Recordemos que ellos

aprenden por imitación, por lo que si se lo ponemos fácil, tenderán a

hacer lo mismo que ven hacer a los adultos.

 

Pero para ello es importante acondicionar su armario, de manera que no

solo tengan fácil acceso a todas las prendas, sino que estas estén

guardadas siguiendo un orden lógico que el niño comprenda, para

facilitarle la habilidad de vestirse solito.

 

- Favorece su aprendizaje

 

Poder escoger sus propias prendas de ropa es también una excelente

lección de aprendizaje sobre las rutinas diarias de cuidado e higiene,

pero también sobre las tareas domésticas que deben realizar en el hogar.

 

Porque en el momento en que aprenden a ser responsables de su propia

ropa, asumen que deben cuidarla, guardarla correctamente cuando se la

quiten o llevarla a lavar cuando sea necesario.

 

- Expresan su individualidad

 

Todas las personas tienen la necesidad y el derecho de expresarse

libremente acorde a sus gustos sin temor a ser rechazados, y los niños,

por supuesto también.

 

Pero además, el hecho de poder elegir y decidir sobre su propia imagen

les ayuda a expresar su individualidad, les hace sentirse mayores, los

convierte en personas más decididas y les ayuda a potenciar su creatividad.

La autoexpresión de los niños: elegir su propia imagen

 

- Se refuerza su autoestima

 

El sencillo gesto de poder elegir su propia ropa hará que los niños se

sientan más seguros, felices y confiados, y esto puede repercutir

positivamente en la imagen de sí mismos que tendrán en la adolescencia.

 

Y es que para un niño es fundamental sentirse respetado en sus

decisiones y que los padres les demos confianza para que puedan hacer

las cosas, mostrándoles nuestro apoyo cuando lo necesiten y respetando

su elección.

 

¿Qué debemos tener en cuenta?

 

Pero no se trata de que los niños lo hagan todo solos sin ningún tipo de

normas o límites.Los adultos debemos supervisar sus elecciones y

explicarles las normas sociales o los imperativos climáticos que hacen

que una prenda de ropa sea adecuada (o no) en un determinado contexto,

situación o momento.

 

Estos son algunos consejos que podemos poner en práctica para lograr el

equilibrio entre lo que ellos quieren y lo que realmente necesitan:

 

     Al principio, podemos dejarles libretad para escoger pequeños

detalles de su indumentaria, como los complementos, el calzado... y a

medida que vayan ganando autonomía y sean capaces de entender las

limitaciones que existen, les daremos más libertad en su elección.

 

     Otra sugerencia es dejarles elegir entre varias opciones de prendas

que nosotros hayamos preseleccionado previamente.

 

     Los padres podemos estar a su lado en el momento de la elección (al

menos las primeras veces) para aconsejarle o sugerirle si lo desea,

animarle y prestarle nuestra cuando nos lo pida.

 

     Debemos tener en cuenta que el ritmo de vida de los niños es muy

diferente al de los adultos, por lo que si normalmente vamos con prisas

por la mañana, lo mejor es pedirle al niño que escoja su ropa la noche

anterior y dejarla preparada en una silla o galán para que al día

siguiente pueda vestirse solito, sin presiones y sin perder tiempo en la

elección de las prendas.

 

En definitiva, dentro de unos límites, permitir que los niños decidan la

ropa que van a ponerse les ayuda a expresar su individualidad, a hacerse

responsables de su cuerpo y su cuidado, y a sentirse respetados en sus

decisiones.