Noticias

...
5 de abril de 2019

Para aquellas parejas que por infertilidad, edad u otras enfermedades

deben recurrir a la reproducción asistida para cumplir sus sueños de

maternidad y paternidad, Mujer Hoy da algunas claves para algo

fundamental: controlar las emociones. No en vano, entre un 15% y un 45%

de las parejas abandona este tipo de tratamientos por factores

psicológicos. Con la ayuda de los expertos de la clínica de reproducción

asistida Ginefiv publican un decálogo de consejos para controlar los

factores emocionales que surgen en este proceso y afrontarlo con mayor

éxito.

 

1. Aceptar la situación. Asumir que existe una dificultad para concebir

un hijo es el primer paso para poder enfrentarse a ello. No debemos

asustarnos ante emociones normales que surgen ante estas situaciones

extraordinarias, como sentirse triste, frustrado o abrumado; se

recomienda aprender a identificar estos sentimientos, modificar los

pensamientos negativos hacia nosotros y los demás y generar, por tanto,

emociones más adaptativas.

 

2. Mirar hacia delante con actitud positiva. Se trata de enfocar el

problema hacia la búsqueda de soluciones posibles y dejar a un lado los

pensamientos sobre qué lo ha originado, ya que son múltiples los

factores que influyen en la infertilidad. Es importante centrarse en los

aspectos positivos de la vida cotidiana sobre los que tenemos control

porque aportará fuerzas para continuar con el objetivo y reducirá en

gran medida la ansiedad.

 

3. Ser realista y darse tiempo. Debemos ajustar las expectativas a la

situación real, sin que éstas excedan las posibilidades evidentes, ya

que cualquier imprevisto o situación inesperada puede generar un intenso

malestar. Pero tampoco debemos pensar siempre en “negativo”. Hay que

buscar un equilibrio. Debes tomar decisiones importantes en momentos en

los que no estén aflorando emociones intensas, intentar controlarlas y

ser objetivos, además de tomarse el tiempo que sea necesario, sin

precipitarse.

 

4. Apoyarse en la pareja. Es fundamental enfrentarse a este problema de

la mano, ayudándose mutuamente, compartiendo la carga y afrontando

conjuntamente el tratamiento. Aunque se interprete la situación de

manera diferente por cada miembro de la pareja, es importante respetar y

validar las emociones del otro sin juzgarlas para fomentar la unión de

la pareja.

 

5. Consultar y resolver las dudas. Mantenerse informado contribuye a

reducir el nivel de ansiedad o nerviosismo que se produce ante lo

desconocido. Saber en qué consiste el tratamiento, las fases, la

medicación que se debe tomar o las posibilidades de éxito ayudan a

aclarar dudas y afrontarlo con mayor seguridad. Además de informarse en

guías o foros, es preferible consultar todas las dudas a tu médico o

especialista, ya que es la fuente más fiable y que mejor conoce tu caso.

 

6. Mantener el estrés a raya. Las mujeres que presentan altos niveles de

ansiedad tienen un 30% menos de posibilidades de que sus óvulos sean

fecundados y aumenta el riesgo de sufrir un aborto. Es recomendable

consultar a un especialista para identificar si el nivel de estrés es

elevado o perdura en el tiempo. Además, terapias complementarias, como

el servicio especial de acupuntura pueden favorecer la relajación.

 

7. Continuar con tu vida y tener la mente ocupada. Aunque se esté

sometido a un tratamiento de reproducción asistida, es importante

continuar, en la medida de lo posible, con la actividad cotidiana, así

como buscar nuevos intereses. Realizar actividades de ocio o al aire

libre hacen que la mente se mantenga ocupada, disminuya la ansiedad y

que la vida en pareja no se centre únicamente en conseguir la gestación.

 

8. Buscar apoyo psicológico. Es de gran ayuda durante un tratamiento de

reproducción asistida. Además de animar a las parejas en los momentos

más difíciles, puede enseñar técnicas de autocontrol para combatir mejor

las situaciones de ansiedad que se generen y disminuir la carga

emocional. Ello contribuirá a que haya una mayor cohesión entre la

pareja y que no abandonen el tratamiento.

 

9. Compartir con otras parejas en la misma situación. Vincularse con

otras parejas que estén pasando por el mismo trance ayuda a relativizar

la situación y evita el aislamiento, ya que se comparten experiencias

similares y se percibe la infertilidad como un problema que afecta

también a otras personas. No obstante, no todo el mundo experimenta de

igual modo las mismas situaciones y es importante ser críticos ante las

emociones extremas de otras personas en tratamiento.

 

10. Tener un 'Plan B'. Un tercio de las parejas tratadas por problemas

de fertilidad no logran tener un hijo biológico, por lo que se debe

tener en cuenta esta posibilidad. Pensar con anticipación un posible

'Plan B' ayuda a sentir mayor control sobre la situación y seguir

adelante ante cualquier intento fallido. No se trata de renunciar a

nuestro deseo, sino de fomentar la capacidad de toma de decisiones.

Analizar qué posibilidades hay para quedarte embarazada tras el

diagnóstico, los recursos que se destinarán, decidir qué tratamientos se

están dispuestos a intentar, hasta cuándo y, finalmente, marcar la meta.