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1 de septiembre de 2019

 

Si sospechas por la actitud de tu hija o hijo que sobresale sobre el

resto de sus hermanos y compañeros de clase, y la facilidad con la que

absorve conocimientos, te vendrá bien esta orientación sobre cómo

distinguir a niños superdotados, calificativo que se otorga a quienes

tienen un cociente intelectual igual o mayor a 130.

 

Algunos especialistas como el Dr. Henry Barrios-Cisnero, en su trabajo

'Propuesta de investigación para la identificación subjetiva y la

educación integral de calidad de los niños y las niñas superdotadas',

agrega además que los pequeños con capacidades especiales también poseen

una elevada motivación, compromiso o persistencia con la tarea y

prodigiosa creatividad.

 

En Estados Unidos definen el término así: "aquellos individuos que

muestran evidencias de alto rendimiento en áreas como las capacidades

intelectuales, artísticas o de liderazgo, o en campos académicos

específicos, y que requieren de servicios o actividades no provistas

habitualmente por el colegio, con el fin de desarrollar al máximo dichas

capacidades".

 

El elevado nivel de inteligencia le da a los niños superdotados "alta

capacidad creativa para solucionar problemas, lenguaje oral amplio,

avanzado y bien estructurado, gran capacidad para comprender ideas

abstractas, persistente profundización y atención en los temas de su

interés", entre otras cosas.

 

En el documento el galeno Barrios-Cisnero ofrece puntos clave para

identificarlos:

 

1.- Muestran precocidad. Logran decir su primera palabra a los 6 meses

de haber llegado al mundo, caminan sin ayuda a los 9 y cuando se

encuentran entre los 18 y 24 meses pueden entablar una conversación

profunda.

 

2.- Padecen el Síndrome de Disincronía. La afección descrita por Jean

Charles Terrassier en 1994 tiene que ver con que la edad mental del niño

no se corresponde con su edad física.

 

3.- Son perfeccionistas. Ello les lleva a corregir a sus maestros o

personas mayores cuando saben que están haciendo algo erróneo, por

ejemplo: cuando se dan cuenta de una oración mal estructurada.

 

4.- Hacen preguntas de manera constante. La curiosidad que existe en

ellos siempre los lleva a querer saber más sobre las cosas que suceden

en su entorno.

 

5.- Les atribuyen erróneamente problemas de atención. Como su capacidad

de procesamiento de información es más rápida, cuando los profesores

repiten o caen en la rutina se aburren.

 

Por su parte, la Queensland Association for Gifted and Talented Children

Inc. (QAGTC) de Australia expone que los niños con edades entre los 2 y

casi 6 años muestran características fundamentales como desarrollo

avanzado, interés por el aprendizaje, alto nivel de actividad precaución

y temores, mayor poder de razonamiento y manipulación.