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26 de agosto de 2019

En una insólita decisión, Bélgica eligió una película mayoritariamente

dialogada en español, "Nuestras madres", del guatemalteco César Díaz,

doblemente premiada en la Semana de la Crítica de Cannes el pasado mayo,

para representar al país europeo en la carrera por el Oscar a mejor film

en lengua no inglesa. Se trata de una coproducción entre Bélgica,

Francia y Guatemala, protagonizada por Armando Espitia y Emma Dib, cuya

temática tiene que ver con el conflicto civil y la represión en el país

centroamericano.

 

"Cuenta la historia -explicó Díaz a NOTICINE.com- de un antropólogo

forense que busca a su padre desaparecido durante la guerra civil en

Guatemala. Un día llega una indígena del altiplano que busca a su marido

y en la foto que le enseña, este antropólogo descubre a su padre. Por lo

que se lanza de cabeza para poderlo desenterrar y en ese viaje se da

cuenta de que su historia familiar es mucho más compleja de lo que él

pensaba".

 

"Nuestras madres" fue seleccionada por un jurado de profesionales del

cine flamencos y valones, por la "universalidad" de su argumento y la

temática social "que presenta con modestia y precisión", se dice en un

comunicado del organismo. Esta opera prima, estrenada en Cannes, se hizo

con la ansiada Cámara de Oro (premio a la mejor opera prima del

festival) y el premio de la Sociedad de Autores francesa (SACD).

 

César Díaz, cuya familia conoció la represión militar de primera mano,

contó que la idea de la cinta le vino cuando "estaba haciendo la

investigación para un documental y descubrí un pueblo en el cual había

sucedido una masacre. Lo que me llamó la atención era cómo las mujeres

del pueblo cuando tú llegas y empiezas a hablar del tema, te llevan al

lugar donde sucedió la masacre, te cuentan lo que sucedió para que sea

real, lo que les sucedió a ellas y que no se olvide. Para mí, la

voluntad y el temple de estas mujeres hizo que me dieran ganas de contar

su historia no a través del género documental, con ellas necesariamente,

sino de un personaje que busca a su padre".

 

"Yo conocía -agregó en entrevista con nuestra web- la historia de

Guatemala porque la he vivido, pero había investigación sobre todo de la

parte científica. Lo que es interesante en la peli es cómo es la ciencia

la que te permite empezar un proceso de duelo. Cuando hay un

desaparecido, tú siempre tienes la esperanza de que un día va a venir,

pero cuando la ciencia es capaz de decirte que los huesos encontrados

son de tu marido, hermano o esposa, a partir de ahí tu tienes esta

certeza que te ayuda a encarar el duelo donde antes había incertidumbre.

Fue un trabajo de investigación largo y era importante poder representar

en la ficción una realidad que fuese honesta y fidedigna. Entre la

escritura y la investigación me llevó cinco años poder levantar esta

película".

 

César Díaz se formó como cineasta en México, Bélgica y Francia, y ahora

tiene en proyecto una segunda obra, en la que adaptará una novela del

guatemalteco Arnoldo Gálvez Suarez, titulada "Los Jueces", "sobre como

hacer Justicia en un país donde no hay" y también prepara un

largometraje documental sobre la morgue de la capital de Guatemala.