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1 de septiembre de 2016

Los muñecos-bebés creados para enseñar a las adolescentes en riesgo de

embarazos prematuros en campañas públicas no serían tan útiles como se

pensaba, e incluso pueden ser contraproducentes, sostiene una

investigación publicada en The Lancent, citada por CNN. Las niñas que

pasaron por estos programas tenían más probabilidades de quedar

embarazadas o de tener un aborto.

 

Los investigadores siguieron a niñas en 57 escuelas en el oeste de

Australia, entre las edades de 13 a 15 y hasta que tuvieron 20 años, a

través de su historia médica y registros de clínicas de aborto. Entre

las 2.800 niñas que participaron en el estudio realizado de 2003 a 2006,

1.200 fueron asignadas al azar para participar en programas de simulador

de bebés, mientras que el resto se sometió a un plan de estudios

estándar de la prevención del embarazo.

 

El programa simulador, llamado Paternidad Virtual Infantil, es una

adaptación del programa estadounidense Baby Think It Over (Bebé piénsalo

mejor), creado por Realityworks. El programa consiste en libros, muchos

documentales, cuatro sesiones educativas y el cuidado de los muñecos

interactivos durante el fin de semana, desde el viernes por la tarde

hasta el lunes por la mañana.

 

El bebé falso llora cuando necesita ser alimentado, cuando es sacudido,

ensució su pañal o quiere eructar. Además lleva registro de si lo están

cuidando bien o mal. En el momento del estudio, cada muñeca costaba

alrededor de 1.200 dólares de Australia, lo que equivale a 900 dólares

estadounidenses.

 

El estudio encontró que el 8% de las niñas que cuidaron de estos bebés

falsos habían tenido hijos al menos una vez para cuando tenían 20 años,

comparado con sólo el 4% de aquellas que tomaron las clases.

 

De manera similar, el 9% de las niñas en el programa de simulador de

bebés habían tenido al menos un aborto, comparado con el 4% de las que

cursaron el programa tradicional

 

Este es el primer estudio de largo plazo que evalúa los embarazos y

maternidad de las niñas que hacen parte de la Paternidad Virtual

Infantil, según la epidemióloga Sally Brinkman del Instituto Telethon

Kids en la Universidad del Oeste de Australia, principal autora del estudio.

 

"Claramente el programa no funciona"

 

Los investigadores tomaron en cuesta el estatus socioeconómico de las

niñas, el tipo de familia, la experiencia sexual previa, si han tenido

que hacerse cargo de bebés antes, el nivel de estrés psicológico, si son

fumadoras, si consumen alcohol y el tipo de educación que reciben, pero

la diferencia entre los dos grupos sigue siendo significativa.

 

"Es más que una tendencia", dice Brinkman. "Claramente el programa no

funciona".

 

Según el estudio, colegios en más de 89 países usan el programa de

simulador de bebés, entre ellos Estados Unidos.

 

El presidente y director ejecutivo de Realityworks, Timm Boettcher, dijo

que el estudio irresponsablemente asociaba sus productos con versiones

adaptadas por los servicios de salud de Australia.

 

El estudio "no fue una representación de nuestros productos y modalidad

de simulador, sino una adaptación de los investigadores y por ende no

reflejan nuestro producto ni su eficacia",dijo Boettcher en un comunicado.

 

"El programa RealCare es una combinación de clases y talleres, y si los

 

van a evaluar por efectividad, deberían ser juzgados como un paquete".