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8 de agosto de 2019

 

Millón y medio de personas, entre ellas muchos niños, sufren en los

Estados Unidos de alergia al sésamo o ajonjolí, una semilla poco citada

en las listas de alérgenos. Dice CNN que en las etiquetas, mientras se

alerta sobre contenidos en leche, huevos, pescado, mariscos, nueces,

maní, trigo y soya, no suele aparecer el ajonjolí.

 

Un nuevo estudio dice que 1,5 millones de niños y adultos en Estados

Unidos pueden tener alergia al ajonjolí. Esa es una cantidad mayor que

la estimada anteriormente, y la convierte en la novena alergia más

común. Pero no se requiere que el ajonjolí aparezca en las etiquetas de

los alimentos.

 

En octubre, la Dirección de Medicinas y Alimentos de Estados Unidos

(FDA, por sus siglas en inglés) solicitó más información de

investigadores, proveedores médicos y consumidores sobre la prevalencia

y la gravedad de las alergias al ajonjolí para ayudar a guiar la

regulación sobre el etiquetado. La FDA le dijo a CNN que todavía está

revisando los comentarios públicos y no ha publicado nueva información

sobre la regulación del ajonjolí.

 

“Vemos alergias al ajonjolí clínicamente y lo difícil que es para las

familias con alergias al ajonjolí evitar el ajonjolí, así que parecía la

oportunidad perfecta para profundizar en la comprensión de la alergia al

ajonjolí en Estados Unidos”, dijo el doctor Ruchi Gupta, coautor del

nuevo estudio y profesor de pediatría y medicina en la Universidad

Northwestern.

 

Para el estudio, publicado el viernes en la revista JAMA Network Open,

los investigadores enviaron cuestionarios sobre alergias alimentarias a

más de 51.000 hogares en los 50 estados y encuestaron a 78.800 personas.

 

Los investigadores estiman que aproximadamente 0,49% de la población de

EE. UU. informa que tiene una alergia al sésamo y 0,23% tenía lo que se

llama una alergia alimentaria “convincente” o verdadera, con síntomas en

la piel, pulmones, corazón o gastrointestinales. Estos síntomas incluyen

urticaria, sibilancias, palpitaciones del corazón, mareos y dolor

abdominal, entre otros. Otros pueden haber sido diagnosticados con una

alergia, pero no habían experimentado síntomas.

 

El 0,21% de los niños y el 0,24% de los adultos que se estima que son

alérgicos al ajonjolí en Estados Unidos es un aumento del número

reportado en un estudio anterior, más pequeño, que mostró una

prevalencia de 0,1%.

 

El ajonjolí es un ingrediente que se encuentra en una variedad de

especias, salsas y saborizantes. E incluso si la comida no tiene

ajonjolí, en todo caso se puede cocinar en aceite de ajonjolí.

 

“Es un alérgeno difícil de controlar en la cocina”, dijo Christopher

Warren, autor principal y epidemiólogo en el Centro de Investigación de

Alergia Alimentaria y Asma de la Universidad Northwestern. Por ejemplo,

“en las especias y condimentos japoneses, casi siempre está presente”.

 

El martes, el gobernador de Illinois JB Pritzker promulgó una medida que

requiere que los alimentos envasados en el estado tengan el ajonjolí

etiquetado si es un ingrediente. La política se alinea con las de

Australia, Europa, Nueva Zelandia y Canadá, que tienen requisitos de

etiquetado de ajonjolí.

 

En Canadá, se requiere el etiquetado de ajonjolí desde 2012.

 

“Es importante tener en cuenta que podemos tener una exposición

accidental y el etiquetado es una de las formas de informar a los

consumidores que un alérgeno puede estar presente”, dijo el doctor Moshe

Ben-Shoshan, profesor asociado de pediatría en el Montreal Children’s

Hospital en Canadá.

 

No se ha demostrado con estudios si el etiquetado de alimentos en Canadá

ha reducido el número de exposiciones accidentales a las personas con

alergia al ajonjolí.

 

“Si algo tiene sentido no necesitamos probarlo a veces”, dijo

Ben-Shoshan. “Creo que también debería estar en Estados Unidos. Es una

medida sencilla de instalar y podría proteger vidas”.

 

El número de personas en Estados Unidos que tenían alergias al ajonjolí

por productos alimenticios no etiquetados no se calculó en el nuevo

estudio, según Warren. Otra limitación del estudio fue que las personas

autoinformaron alergias y síntomas, sin pruebas médicas para confirmar

sus resultados.

 

Pero aun así, el estudio proporciona evidencia de la “creciente carga de

alergia al ajonjolí” en Estados Unidos, según Jennifer Protudjer y la

doctora Elissa Abrams de la Universidad de Manitoba en Canadá, quienes

escribieron un editorial con al estudio.

 

El estudio “respalda una creciente necesidad de diligencia y conciencia

sobre el papel de la alergia al ajonjolí en Estados Unidos”,

escribieron. “También sugiere que la alergia al ajonjolí puede ser una

alergia persistente, que afecta a niños y adultos, y también puede

provocar reacciones graves”.