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4 de septiembre de 2016

Hoy en día, una de las diferencias mayores en el cuidado de los bebés

respecto de décadas pasadas pero no tan lejanas es el uso del andador.

Estos aparatos en los que se introducía a los pequeños, dotados de

ruedas, supuestamente ayudaban a que se preparara para sus primeros

pasos. Ahora los especialistas denostan a los andadores y los consideran

perjudiciales. Familias.com nos brinda sus argumentos:

 

1. Accidentes caseros

Ya sea producto del choque con algunos muebles, caídas desde alturas

(como las escaleras) o por descuido de un adulto, muchos niños resultan

gravemente heridos.

 

2. Enemigo del gateo

Lejos de favorecer el desarrollo muscular, el andador provoca que los

niños sean sentados en una posición que no favorece una la postura

correcta y que tampoco les permite desarrollar de manera adecuada los

músculos, pues se ven "atrapados", sin poder desplazarse por ellos

mismos mediante el gateo.

 

3. Priva de experiencias sensoriales

El gateo, permite que los niños puedan desarrollar los sentidos de

manera autónoma, fortalece sus músculos y les permite conocer el mundo a

su ritmo. El uso del andador obstaculiza todo ello.

 

4. No permite desarrollar el equilibrio

Tal como lees: el uso del andador retrasa enormemente el desarrollo del

equilibrio, lo que lleva a los niños a pararse por sí mismos con notable

diferencia de quienes no lo han usado nunca.

 

5. Responsable de lesiones en rodillas y pies

Al estar sentados en una posición poco cómoda, los niños cargan su peso

en las rodillas y como consecuencia se vuelven vulnerables a sufrir

lesiones que pueden afectar su crecimiento. Lo mismo con los pies, al

andar en puntillas no les permite apoyar como es debido el pie,

haciéndoles susceptibles a malformaciones futuras.

 

6. No logran controlar la velocidad con que se desplazan

No es necesario que los niños pasen mucho tiempo dentro del andador para

que noten que pueden "jugar a correr". Y como es lógico, no miden los

riesgos a los que se exponen al lanzarse en contra de los objetos, tirar

los manteles de la mesa y botar algunos adornos de gran peso. De hecho,

los indicadores muestran que los niños en andadores son más propensos a

quemarse que los otros que no lo usan.

 

7. No reporta ningún beneficio

Al menos así lo han notado diferentes especialistas, logrando prohibir

su uso, comercialización y exportación en países como Estados Unidos,

Canadá y algunos otros tantos de Europa.

 

Alternativas al andador

 

Entonces, ¿cómo fomentar el desarrollo de tu bebé?, pues es sencillo:

 

         Permítele estar libre, más allá de buscar algún tipo de aparato

que pueda ayudarle a "divertirse".

 

         Ofrece la posibilidad de estar en el suelo, por supuesto en un

área limpia, sin peligros y deja que pueda moverse con libertad.

 

         Ayúdale cuando notes que ha comenzado el tiempo de ponerse de

pie, pero no le fuerces a estar parado más tiempo del que tu bebé

demuestre que es el correcto. Notarás que está cansado cuando luego de

algunos segundos, prefiera sentarse a seguir avanzando.

 

         No le enseñes a correr antes que a caminar.

 

Esta etapa en el desarrollo de tu bebé puede ser agotadora, pero

 

disfrútala, cuando te detengas a mirar ya estará corriendo por sí solo.