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September 4, 2016

La actriz colombiana Angélica Blandón, a la que hace poco veíamos en el

drama erótico literario "Fragmentos de amor", de Fernando Vallejo,

acogido de manera menos entusiasta de lo esperado por el público

nacional, regresa con una nueva cinta, esta vez más coral, "Destinos",

de Alexander Giraldo, filmada antes que la citada, en 2014.

 

El mes de septiembre comienza con una de esas producciones pequeñas pero

tratadas con mucho mimo, de ésas que uno encuentra por casualidad en las

carteleras y sale encantado de haberla visto. Es el caso de "Destinos",

la segunda película de Alexander Giraldo, que se estrena en salas

nacionales tras un importante recorrido por festivales como el de

Chicago, Nueva York o Trieste. Se trata de la historia de cinco personas

cuyas vidas terminarán por unirse en la búsqueda de la felicidad, la

nostalgia del pasado y el anhelo de un futuro: un boxeador que ansía

algo más que el triunfo, un ex presidiario que trata de enderezar su

rumbo, un barrendero que persigue un único sueño, un ayudante de

construcción consagrado a ayudar a otros y una mujer que renuncia a la

música por culpa del dolor.

 

"Destinos" se configura como una representación de quienes sostienen la

pirámide social, un drama donde es muy importante contar con lo pequeño.

"Es como una oda a la vida simple, a la cotidianidad –explicaba Giraldo

en una entrevista a Publimetro- No buscaba que a los personajes les

pasaran cosas increíbles, sino que se pareciera a lo que le pasa a uno

todos los días".

 

El director, que comenzó su carrera en el vídeo experimental y el

cortometraje callejero, recupera el elenco de su primera película "180

segundos" (2012) para este nuevo largometraje con dotes austeras, rodado

en Bogotá. De esta manera podremos observar los rostros conocidos de

Alejandro Aguilar, Angélica Blandón, Manuel Sarmiento y Andrés Torres en

la gran pantalla.

 

El proyecto cautivó desde el primer momento a Torres, quien afirmó que

su personaje le ha ayudado a sacarse de encima el estigma con el que

venía en su carrera, según declaraciones recogidas por El País. "Hasta

ahora había hecho roles muy oscuros, viscerales, violentos. Este no

tiene nada de maldad, es muy humano, cotidiano", explicó el actor.

 

Y es que esa humanidad y simplicidad de la clase obrera se respiraba,

también, detrás de las cámaras. Alejados del glamour de los rodajes en

Hollywood, Giraldo recordaba las dificultades de su aventura quijotesca.

"Te lo puedo resumir así –dice el director con marcado acento caleño a

la revista Arcadia- nosotros rodamos en tres semanas la película; de

esos días, 18 se filmaron de corrido en 66 locaciones. Eso significa que

había jornadas en las que teníamos que grabar en tres o cuatro sets

diarios, con los respectivos equipos y traslados por Bogotá. Para hacer

esto hay que tener una resistencia física colosal", aseveró.

 

Pero la falta de recursos no fue obstáculo para que este grupo de amigos

rindiera culto al cine independiente con un proyecto que se venía

gestando desde 2013, con una historia similar a la idea de "Babel" de

Iñárritu.

 

"Mi primera idea era observar gente que conocía y apuntar detalles

–explicó Giraldo-Llegué a tener 12 historias y me di cuenta de que 8 de

ellas se cruzaban de forma particular. Todas eran personas infelices,

llenas de frustraciones, pero que buscaban ser felices. Allí nació

 

‘Destinos’".