News

...
January 9, 2020


Entre los 6 y los 7 meses puedes introducir ciertos tipos de queso y

yogur en la dieta de los bebés, dicen desde el blog de Hero. El queso y

el yogur son otros alimentos a tener en cuenta en este período, ya que

constituyen una importante fuente de calcio y proteínas y resultan

adecuados para los niños que no toleran la lactosa. No obstante, la

leche sigue siendo primordial en la dieta del pequeño, dos de las cuatro

comidas deben ser a base de leche y la cantidad ingerida al día no ha de

ser inferior al medio litro.

 

Algunos consejos

 

En cuanto al queso, deben elegirse los menos grasos. Resultan perfectos

los quesitos bajos en grasas, cuya consistencia cremosa hace que se

disuelvan fácilmente en la papilla. Los quesos parmesano y grana pueden

utilizarse desde el principio como condimento, aunque al ser ricos en

sal y contener sustancias capaces de influir en la presión

cardiocirculatoria, no son aconsejables para un consumo abundante y

habitual.

El yogur ayuda a regular la actividad del intestino. Recuerda que la

leche sigue siendo primordial en la dieta del pequeño, y no se debe

sustituir un biberón de 200 ml. por un yogur de tan solo 125 g.

 

Al ser derivados lácteos fermentados, presentan menor contenido de

lactosa que la leche, por lo que resultan bien tolerados por los bebés

que digieren mal la lactosa de la leche.

 

Constituyen una fuente primaria de calcio, además de aportar fósforo y

vitaminas A, D y del grupo B.

 

Contienen proteínas de alto valor nutritivo, esenciales para el

crecimiento y el recambio de los tejidos corporales.

 

El queso, a diferencia del yogur, contiene muchas grasas, por lo que

debe utilizarse con moderación.

 

En la actualidad, es bien sabido que la nutrición temprana, aquella que

se produce en el período fetal y durante los primeros años de vida,

tiene una influencia decisiva sobre su desarrollo posterior en la edad

adulta, incluyendo el riesgo de padecer obesidad y enfermedades crónicas

relacionadas, como diabetes o síndrome metabólico. En concreto, en los

últimos años se ha destacado la importancia de la introducción de la

alimentación complementaria como un período muy sensible y crítico en

este sentido.

 

Photo: © Rik McCoy / Pexels