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January 9, 2020

 

En el Blog de Hero encontramos una guía sobre la alimentación en el

primer trimestre del embarazo, de la que puede deducirse que

fundamentalmente lo que debemos buscar es una dieta variada y saludable,

sin eliminar la mayor parte de nuestros alimentos de cada día.

 

Los huevos

Toma unos 4 por semana, si tomas alguno más como algo habitual tu nivel

de colesterol puede verse afectado.

 

Aceites

Se aconseja tomar de 3 a 5 raciones al día, preferiblemente de aceite de

oliva crudo ya que éste al cocinar se deteriora menos y al tener menor

penetración en los alimentos el aporte calórico del alimento es menor.

Si no es aceite de oliva, se puedes utilizar cualquier aceite vegetal

como: el de girasol, de maíz.

 

Se recomienda no utilizar salsas como la mayonesa o la crema de leche de

forma abusiva y cocinar los alimentos al vapor, al horno, a la plancha o

hervidos.

 

Embutidos y patés

No son recomendables, tienen un alto contenido en grasas saturadas,

tómalos solo en ocasiones especiales.

 

Azúcares

La mayor parte de las necesidades de azúcares por parte de tu organismo

están cubiertas por gran parte de los alimentos que ingieres, sobre todo

por las frutas. Limita el consumo de azúcares refinados.

 

Frutos secos

Su consumo debe ser muy limitado por su alto nivel en calorías y por las

grasas que contienen. Además tienen vitaminas A, E , B y sales minerales.

 

Líquidos

El agua es muy importante durante el período de embarazo. Bebe muchos

líquidos, por lo menos 8 vasos al día de infusiones, zumos de frutas o

vegetales, te ayudarán a mantener la piel suave, liberar del cuerpo de

toxinas, reducir el riesgo de infecciones urinarios y de parto

prematuro, y evitar el estreñimiento.

 

Lácteos y derivados

Es conveniente consumir entre 2 y 4 raciones de lácteos diarios de leche

y derivados como el queso fresco o los yogures, cuya composición

nutricional es similar a la de la leche. El calcio es muy importante

para la formación del esqueleto de tu bebé y ten en cuenta que el queso

y la leche deben ser pasteurizados para prevenir la listeriosis

(infección que afecta al desarrollo del bebé). Restringe el consumo de

quesos curados ya que su valor calórico en relación a los frescos, es mayor.

 

Photo: © CDC/ Amanda Mills