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January 9, 2020


Esta pregunta que quizás se plantean algunos padres, si sus hijos

tendrán alguna secuela por ser únicos y si es mejor crecer en una

familia más amplia, se la han tomado en serio investigadores

estadounidenses. En Aprendemas responden a esta inquietud.

 

La sociedad, en general, tiende a pensar que es mejor que los niños

crezcan rodeados de hermanos, pero un estudio publicado recientemente en

función de los datos obtenidos en investigaciones realizadas en las

últimas décadas, y recogidas por The Washington Post, demuestra que no

existen razones suficientes para idealizar a las familias numerosas.

 

El estudio concluye que cada niño que llega a una familia provoca que el

resto de hermanos sean más propensos a tener menores habilidades

cognitivas, problemas de comportamiento y una vida menos exitosa.

 

El estudio argumenta que la cantidad de hijos influye en la atención

recibida en la infancia, así como el tiempo y los recursos dedicados a

cada niño, y otros aspectos como la seguridad del hogar. De todos los

factores, el tiempo dedicado a cada niño es el factor que más cambia

tras el nacimiento de posteriores hermanos.

 

Para realizar el estudio, los investigadores han analizado aspectos como

las veces que los padres muestran afecto a sus hijos después de tener un

hermano o cuántos libros poseen los hermanos mayores, un número que se

reduce en 2,8 puntos porcentuales cuando se tiene un hermano pequeño.

 

Por otra parte, las niñas con hermanos menores tienen más problemas en

lectura y matemáticas, mientras que los niños son más propensos a tener

problemas de comportamiento. Asimismo, los niños con hermanos gemelos

más pequeños terminan su educación con casi medio año de retraso. Estos

efectos se prolongan hasta la edad adulta, por lo que las personas con

hermanos más jóvenes suelen tener menos ingresos y más propensión a la

hora de sufrir embarazos adolescentes.

 

En la investigación también se tuvo en cuenta el perfil de la madre,

observándose que los hijos de madres que no tienen grandes capacidades

cognitivas sufrieron una mayor pérdida de estas habilidades cuando

nacieron hermanos más pequeños. La explicación hay que buscarla en el

hecho de que las madres con puntuaciones más altas en cuanto a

habilidades cognitivas fueron más propensas a dejar sus puestos de

trabajo o reducir sus horas laborales con el nacimiento de cada niño. En

estas decisiones también influye, a juicio de los investigadores, las

políticas de apoyo para madres y familias, incluyendo el permiso parental.

 

El estudio también recalca la diferencia existente por países. Mientras

en Noruega, con amplios programas de asistencia social y de apoyo a la

familia, el impacto del nacimiento de un niño tienen mínimos efectos

para su hermano mayor, en China ocurre justamente lo contrario,

especialmente en las familias más numerosas de las zonas rurales.

Asimismo, los investigadores concluyen que en países como EE.UU., con un

apoyo social a la natalidad más limitado, las familias se ven obligadas

a elegir entre tener hijos y ofrecerles una educación de calidad.

 

Photo: © PXHere