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January 9, 2020

 

Cada vez más se habla del matoneo o bullying en la escuela, cuando unos

niños abusan a través de burlas, amenazas e incluso violencia física y

digital de sus compañeros. Abundan los comentarios y consejos si tu niña

o niño son víctimas, pero bastante menos información en el caso de que

descubras que es precisamente ella o él quienes participan en el

matoneo. Pueden ayudar estas recomendaciones de la Fundación Nemours en

Kids Health.

 

Puede resultar impactante y molesto enterarse de que su hijo se enredó

en problemas por meterse con los demás o por ser catalogado como hostigador.

 

Aunque pueda parecer difícil procesar esta novedad, es importante actuar

de inmediato. Ya sea que el hostigamiento sea físico o verbal, si no se

detiene, puede dar lugar a una conducta antisocial más agresiva e

interferir con el éxito de su hijo en la escuela y su capacidad para

entablar y sostener amistades.

 

Cómo interpretar el comportamiento hostigador

 

Los niños hostigan por muchas razones. Algunos lo hacen porque se

sienten inseguros. Meterse con alguien que parece más débil en el

aspecto emocional o físico hace que uno se sienta más importante,

popular o al mando. En otros casos, los niños hostigan porque

simplemente no saben que es inaceptable meterse con otros niños que son

diferentes en cuanto a tamaño, apariencia, raza o religión.

 

En algunos casos, el hostigamiento es parte de un patrón continuo de

conducta desafiante o agresiva. Es posible que estos niños necesiten

ayuda para aprender a manejar la ira, el daño, la frustración u otras

emociones fuertes. Quizás carezcan de las habilidades que se necesitan

para cooperar con los demás. El asesoramiento profesional a menudo puede

ayudarlos a aprender a manejar sus sentimientos, reducir el

hostigamiento y mejorar sus habilidades sociales.

 

Algunos niños que hostigan a otros en la escuela y en lugares donde se

encuentran con pares copian las conductas que ven en el hogar. Los niños

que están expuestos a interacciones agresivas y desagradables en la

familia a menudo aprenden a tratar a los demás de la misma manera. Y los

niños que son víctima de burlas aprenden que el hostigamiento puede

significar tener el control sobre niños que parecen débiles.

 

Cómo ayudar a los niños a dejar de hostigar a otros

 

Dígale a su hijo que el hostigamiento es inaceptable y que, si el

comportamiento continúa, habrá consecuencias graves en el hogar, la

escuela y la comunidad.

 

Intente comprender por qué su hijo se comporta de esa manera. En algunos

casos, los niños hostigan a otros porque se les hace difícil manejar

sentimientos fuertes como la ira, la frustración o la inseguridad. En

otros casos, no han aprendido a solucionar conflictos de manera

cooperativa ni a comprender las diferencias.

 

Tácticas para poner en práctica

 

Asegúrese de:

 

     Tomar el hostigamiento con seriedad. Asegúrese de que sus hijos

comprendan que usted no tolerará el hostigamiento en el hogar ni en

ningún otro lugar. Establezca reglas sobre el hostigamiento y

respételas. Si castiga a su hijo quitándole privilegios, sepa que es lo

correcto. Por ejemplo, si su hijo hostiga a otros niños por correo

electrónico, mensajes de texto o redes sociales, limite los privilegios

relacionados con el teléfono o la computadora durante algún tiempo. Si

su hijo tiene una conducta agresiva en el hogar, con sus hermanos u

otras personas, póngale un freno. Enséñele maneras más adecuadas (y no

violentas) de reaccionar, como alejarse.

 

     Enseñar a los niños a ser respetuosos y amables con los demás.

Enséñele a su hijo que está mal poner en ridículo a alguien por

diferencias (por ejemplo, raza, religión, apariencia, necesidades

especiales, sexo, posición económica) e intente inculcar un sentimiento

de empatía por quienes son diferentes. Considere participar juntos en un

grupo comunitario donde su hijo pueda interactuar con niños que son

diferentes.

 

     Estar al tanto de la vida social de su hijo. Busque información

sobre los factores que pueden estar influyendo en la conducta de su hijo

en el entorno escolar (o donde sea que ocurra el hostigamiento). Hable

con los padres de los amigos y compañeros de su hijo, sus maestros,

asesores y con el director de la escuela. ¿Hay otros niños que hostigan

a los demás? ¿Y los amigos de su hijo? ¿Qué tipo de presiones tienen los

niños en la escuela? Hable con sus hijos sobre estas relaciones y las

presiones que sienten para poder encajar en el grupo. Hágalos participar

en actividades fuera de la escuela para que puedan conocer a otros niños

y entablar amistad con ellos.

 

     Fomentar el buen comportamiento. El refuerzo positivo puede ser más

eficaz que la disciplina negativa. Preste atención cuando sus hijos se

comportan bien y cuando manejen situaciones de manera constructiva o

positiva, reconózcalo y felicítelos por ello.

 

     Ser un buen ejemplo. Reflexione cuidadosamente sobre cómo habla con

sus hijos y cómo maneja los conflictos y problemas. Si usted se comporta

de manera agresiva, hacia sus hijos o frente a ellos, es muy probable

que sigan su ejemplo. En su lugar, señale los aspectos positivos en los

demás, en lugar de recalcar los negativos. Y cuando surjan conflictos en

su vida, hable sobre sus frustraciones y sobre cómo manejar sus

sentimientos.

 

Photo: © Piqsels